| Análisis | El giro y la cartilla |
Oficinas en idioma euro al gusto del inmigrante
Las entidades financieras buscan nueva clientela entre los colectivos de extranjeros, los únicos que parecen ahorrar para quedarse o mandar dinero a sus países de procedencia
Servired y la Western Union son ahora dos de los reclamos de Correos
Alberto Tesa, presidente de la Asociación Argentina en León, una de las más numerosas entre los inmigrantes, no tiene constancia de que los bancos anden a la caza ahora de clientes entre sus compatriotas, «aunque sí han llegado algunas llamadas, por ejemplo de la Caixa». Este tipo de cuestiones, casi domésticas para un extranjero recién llegado a España, cuando los problemas principales de la gente es cómo ganar un poco de dinero para sobrevivir olvidándose de los problemas del otro lado del Atlántico, no constituyen las prioridades de su asociación. Sí, en cambio, lo son para la Western Unión y los bancos, que a través de Cruz Roja están intentando contactar con todo tipo de grupos extranjeros independientemente de su origen, etmia o cultura para captar también cualquier flujo de dinero de ida y vuelta: la mayor parte de las veces son inmigrantes que remiten dinero a casa, pero otras son europeos residentes en España que cobran las pensiones de jubilación aquí y reciben pagos mensuales. A veces también sólo turistas, a los que les falla la tarjeta de crédito o precisan cantidades mayores para realizar una compra extraordinaria con urgencia. Según el director de la oficina de Correos de León, Andrés Trapiello, hasta ahora las campañas de su entidad se han limitado a ofrecer cooperación y ayuda a la inmigración a través de Cruz Roja, pero los objetivos del negocio mandan y después del verano comenzará una campaña en toda regla para captar cuantos más clientes mejor. Hasta hace poco los servicios que se prestaban apenas solían pasar de unas pocas cartas certificadas, paquetes de regalos por Navidad o fiestas extranjeras, un pequeño giro o rellenar el móvil para llamadas entre la colonia en España. Ahora, por el contrario, el colectivo de inmigrantes está en el punto de mira de los que diseñan los planes de marketing para recoger beneficios en vez de hacerse propaganda con planes de asistencia social, así que en cualquier oficina atienden todo lo que sea ingresar dinero, independientemente de lo pequeña que sea la cantidad. En Correos, por ejemplo, en agosto regalan hasta una camiseta.