La formación que lidera Begoña Errazti concurrirá en solitario a las elecciones del 2007
El sector más radical de EA impone la ruptura de la alianza con el PNV
El partido de Imaz cree que la ruptura «llega en mal momento» y debilita el nacionalismo
EA mantendrá con el PNV los acuerdos «en defensa de los derechos nacionales de nuestro pueblo»
Eusko Alkartasuna rompió el pasado miércoles su alianza con el PNV para buscar un espacio propio más cercano al radicalismo de Batasuna. El partido que preside Begoña Errazti concurrirá en solitario a las elecciones locales del próximo año. El sector radical de Eusko Alkartasuna se impuso finalmente al más posibilista en la reunión que la ejecutiva de la formación nacionalista celebró la noche de ayer en Vitoria. La ruptura, de la que informaron ayer El Correo y El Diario Vasco , se acordó tras un tenso debate y por escasa mayoría. Los partidarios de continuar en solitario, entre los que se situaron el secretario general, Unai Ziarreta; el de organización, Rafael Larreina; o la diputada, Begoña Lasagabaster, se impusieron a quienes como la presidenta, Begoña Errazti, o el consejero de Trabajo y Justicia, Joseba Azcárraga, defendían la conveniencia de repetir la coalición con el PNV. Fuentes del sector ganador justificaron la decisión porque la coalición con el PNV, »un partido «moderado y poco comprometido con el soberanismo supeditaba en demasiadas ocasiones sus postulados ideológicos a la permanencia en el poder y no hacen sino diluir el proyecto de EA que apuesta por una Euskadi independiente y socialdemócrata». Además, consideraron que tras cuatro elecciones en coalición (locales de 1999, al Parlamento vasco en el 2001, locales del 2003 y autonómicas del 2005) «es hora de tasar ante la sociedad el apoyo de nuestro proyecto». El sector mayoritario considera que Euskadi vive un momento «clave» en el que el fin de la violencia permitirá una nueva política de alianzas y en el que EA puede ser clave a la hora de articular una «alternativa abertzale» que ponga fin a 25 años de «hegemonía y gobierno» del PNV. Fractura y riesgos La decisión de concurrir en solitario le supondrá un alto coste a EA. La Ejecutiva de Guipúzcoa, territorio con mayor número de afiliados y votos, ha apostado por una relación estable con el PNV, mientras que las de Vizcaya, Álava y Navarra defendían la ruptura. EA corre ahora el riesgo, según admiten dirigentes, de perder su representación, fundamentalmente en Álava y Vizcaya, donde su acuerdo con el PNV le ha permitido obtener siempre una representación «muy por encima» de la real. Los miembros de EA contrarios a la ruptura recordaron que su formación ostenta cuotas de gobierno en instituciones como la Diputación de Vizcaya o el Ayuntamiento de Bilbao, donde en solitario «a duras penas hubiéramos alcanzado el 5 por ciento de votos mínimos necesarios para obtener representación».