Hacinados en tiendas militares sin ningún tipo de ventilación
Un inmigrante habla con los periodistas, a su llegada en cayuco a la isla de Gran Canaria
La Delegación del Gobierno en Canarias dio ayer la voz de alarma: los centros de acogida de inmigrantes de las islas están de nuevo desbordados y no hay capacidad para internar y atender con garantías a más subsaharianos. Según los datos de la delegación en las islas, el domingo por la tarde se superó la capacidad de gestión y acogida, ya que el número de internos, 5.461, rebasa ya el de plazas disponibles, 5.446; muchas de ellas en improvisados centros de internamiento. Además ayer llegaron a territorio insular otros 332 sin papeles en tres cayucos. A estas cifras hay que sumar otros 700 subsaharianos que permanecen en la Comisaría Sur de Tenerife a la espera de se decida su traslado algún centro o su envío a la península. El aumento de irregulares también disparó las cifras de inmigrantes menores acogidos en las islas. Según el ejecutivo autonómico, en los últimos tres días el número de niños y adolescentes internos creció en un 10%. Sin ventilación Además las condiciones meteorológicas no ayudan, ya que el calor y la calima, que aprietan desde el sábado, dificultan la convivencia. La mayoría de los inmigrantes se hacinan en tiendas de campaña sin ningún tipo de ventilación, mientras que las habitaciones en otros establecimientos son habitáculos prefabricados con elementos que absorben y mantienen el calor. Con el arribo de tres nuevos cayucos ayer con 332 inmigrantes, ya son más de 2.700 los irregulares desembarcados en Canarias desde que el pasado jueves comenzara la mayor avalancha de este verano. En lo que va de año, más de 20.000 subsaharianos han llegado al archipiélago de forma irregular. El líder de Coalición Cana-ria, Paulino Rivero informó, al término de una reunión de la Ejecutiva Permanente de su partido centrada exclusivamente en inmigración, de que los arrobos a Canarias por mar superaron por primera vez en la historia a los llegadas por aire y, ante la «incapacidad» del Gobierno, elaborará un plan que pide el establecimiento de cupos y no darle la residencia a los clandestinos «nunca».