De la Vega dice que se actuará «con toda firmeza» para frenar la inmigración irregular
El Gobierno avisa a los países deÁfrica que no tolera más sin papeles
La vicepresidenta endurece el tono ante el colapso por las llegadas masivas a las costas canarias
El Gobierno endureció ayer el tono hacia los países subsaha-rianos ante la llegada masiva de cayucos a las islas Canarias, que está superando todos los récords durante los últimos días. El Ejecutivo estima que no están haciendo todo lo que está en su mano para frenar la avalancha de «sin papeles» que parten de sus costas. Por ello, la vicepresidenta les advirtió de que no va a tolerar que sigan llegando inmigrantes ilegales y que sus países de origen incumplan los acuerdos bilaterales que han suscrito con España. Durante su intervención en la IV Conferencia de los embajadores españoles que se celebra en Madrid, María Teresa Fernández de la Vega aseguró que el Ejecutivo está dispuesto a actuar «con toda firmeza» para reconducir la situación límite que padece Canarias, cuyos centros de acogida se han visto sobrepasados por la cada vez mayor arribada de indocumentados. Más tarde o más temprano «Repito para que quede bien claro: todo el que entra en España de manera irregular, más tarde o más temprano saldrá de España. Esto deben saberlo tanto los que llegan como los gobiernos de los países de ori-gen de los que llegan», recalcó en un tono particularmente seco. Fernández de la Vega quiso transmitir este mensaje inusualmente duro a los representantes diplomáticos españoles en los países de origen de los inmigrantes. La «número dos» del Gobierno aseguró que controlar, canalizar y ordenar los flujos migratorios constituye el «gran reto» del mundo desarrollado en este comienzo del siglo. Asimismo, consideró que la inmigración ilegal es un ejemplo de cómo un problema interior no puede resolverse sin una activa acción exterior ni «sin una mayor lubricación de los mecanismos de la cooperación internacional». En ese sentido aseguró que la Unión Europea debe tomarse este problema como propio y poner más de su parte para resolverlo, porque un fracaso en este ámbito sería «una regresión en el ideal de una Europa más unida». Por su parte, Miguel Ángel Moratinos instó a los embajadores españoles a «agilizar» los mecanismos de repatriación de inmigrantes irregulares a la par de que España deberá «impermeabilizar» sus fronteras. En todo caso, el titular de Exteriores afirmó que «la necesidad y el hambre no conocen fronteras». Por su parte, el Rey agradeció a los 123 embajadores el trabajo que realizan desde sus respectivas legaciones diplomáticas para afrontar con éxito los «retos y problemas que afectan directamente a nuestros ciudadanos y trascienden nuestras fronteras».