«Parte de la mejor literatura española del XX ha sido escrita por leoneses»
El encargado de «abrir fuego» fue Santos Alonso, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, un leonés que, «como el resto», dijo llevar en todo momento «a esta ciudad en el corazón». El tema de su conferencia le llevó a analizar los principales autores, temas y estilos de nuestros escritores: «Próspera, rica y compleja», fueron algunos de los adjetivos iniciales que dedicó a la ficción hecha por los autores de esta tierra. Primero situó el marco de referencia, repasando los diferentes movimientos y escuelas narrativas que desde el final del franquismo se habían venido sucediendo en España; la novela de género, la novela light , la comercial, la novela-ensayo... hasta desembocar en el momento actual, cuando «existe -aseveró- un miedo a la fición». Porque, una vez desaparecido el dictador, la novela «abandona su carácter de sustituto de la prensa», su denuncia social y sus esfuerzos por eludir la censura». A partir de entonces será general el abordar «conflictos humanos, más que conflictos sociales». Habló Alonso de la «gran promoción» de la generación del 75, y de otros autores vinculados al mercantilismo de las grandes editoriales, una novela «digestiva, en el sentido de que se «come, se digiere y se evacúa». Y se preguntó: «¿Es que la calidad de una obra se cifra en su número de ventas?». Muy alejados de estos mercantilismos, los autores leoneses «hacen la literatura que quieren», y, gracias a esa independencia, «parte de la mejor literatura escrita en el último cuarto del siglo XX ha sido hecha por leoneses», aseguró. A partir de ahí inició un profundo análisis de algunas de las características más señeras de autores como Josefina Aldecoa, Antonio Colinas, José María Merino, Andrés Trapiello, Luis Mateo Díez, Jesús Torbado, Elena Santiago o Antonio Pereira, señalando sus motivos narrativos más persistentes y sus obras perdurables.