Diario de León

Reconoce que tendrá que seguir verificando cuáles son las intenciones de la banda terrorista

Zapatero parará el proceso si ETA no le garantiza que deja la violencia Zapatero cree que De Juana apoya la paz y el fiscal le rebaja la pena El Gobierno no pedirá el respaldo en la Cumbre Iberiamericana Atacan con artefactos la sede socialista de San Seb

De la Vega advierte de que no se dejará presionar con acciones como el robo de armas

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Enrique Clemente E. Clemente - redacción | madrid redacción | madrid colpisa | madrid agencias | san sebastián

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El Gobierno no va a suspender el proceso de paz por el robo de armas en Francia. Al menos de momento. Sólo lo hará si verifica que ETA no tiene realmente voluntad de abandonar la violencia, según aseguraron a este periódico fuentes gubernamentales. María Teresa Fernández de la Vega, que fue preguntada en varias ocasiones sobre el asunto en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, midió mucho sus palabras. Pero manifestó que el Gobierno «sigue cerciorándose de la auténtica voluntad de ETA», lo que quiere decir que a estas alturas aún desconoce si ha decidido dejar definitivamente las armas. Para ello, dijo, está recabando toda la información «con todos los instrumentos de que dispone el Estado de Derecho», una tarea que puede durar «días o semanas». «Somos y seremos exigentes a la hora de asegurar esa verdadera voluntad de ETA de fin definitivo de todo tipo de violencia», añadió. Fuentes gubernamentales destacaron el bajo perfil que han mostrado Batasuna y sus medios afines sobre el robo de Vauvert, que no han justificado como suelen hacer con las acciones dela banda terrorista ETA. Incluso investigan si fue cometido por un comando que actuó por su cuenta, sin el visto bueno de la dirección. «Se investiga todo», se limitó a decir la portavoz. Por tanto, el proceso sigue por ahora. «El Gobierno no está quieto ni detenido», dijo. Pero la vicepresidenta advirtió a la banda de que, si se confirma que fue la autora del robo, su acción sería «completamente estéril e inútil», pues el Ejecutivo no se va a dejar presionar. De la Vega resumió la actual posición gubernamental para afrontar el proceso en estos momentos de zozobra en dos palabras: «sosiego» y «fortaleza». Calificó de «antipatriótica» la actitud del Partido Popular por no respaldar el pasado miércoles en el Parlamento de Estrasburgo una declaración de apoyo al proceso de paz, cuando si respaldó en el año 1998 una resolución similar para Irlanda en las negociaciones con el IRA. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, está convencido de que José Ignacio de Juana Chaos es «uno de los que está por el proceso de paz». En un encuentro con un grupo de periodistas, el jefe del Ejecutivo apoyó esta certidumbre en el cambio de actitud del etarra juzgado ayer en la Audiencia Nacional, y aseguró que es un criterio avalado por las «informaciones» de las que dispone. El juicio de De Juana, que compareció vestido de riguroso negro y muy delgado tras sus 63 días de huelga de hambre, deparó grandes sorpresas. La primera fue que el sanguinario etarra condenado por 25 asesinatos, por los que sólo ha cumplido 18 años, se vistió con piel de cordero, se mostró colaborador y con-testó en castellano todas las preguntas del fiscal. El terrorista aseguró que no pertenece a ETA, que las cartas que publicó en Gara en diciembre del 2004 no pretendían amenazar sino denunciar su situación como preso en ejercicio de su libertad de expresión, y que cuando quede en libertad se dedicará a escribir. En nin-gún momento, señaló, pensó que sus artículos pudieran inducir a miembros de ETA a atentar contra las personas que mencionaba. De Juana se negó a responder al abogado de la Asociación Víctimas del Terrorismo que ejerce la acusación popular, alegando que ya había dicho todo lo que tenía que decir. El fiscal Fernando Burgos re-bajó la petición de 96 años de cárcel de su compañero Jesús Alonso, que renunció la víspera al caso, y propuso a la Audiencia que le condene o a cuatro o a 13 años, según entienda que sus amenazas a cinco directo-res de prisiones -cuatro de los cuales declararon que se sintieron «marcados» como objetivos de ETA- y un juez fueron comunes o terroristas. En cualquier caso, Burgos dejó claro que no creía que el acusado no perteneciera a la banda, y que no se le podía juzgar de nuevo por ello, como pretendía Alonso, porque ya fue condenado. La otra sorpresa La otra gran sorpresa la protagonizaron los hermanos Ricardo y Martín Sáenz de Ynestrillas, hijos del comandante del Ejército asesinado en 1986 por un comando de ETA del que formaba parte De Juana, que irrumpieron en la sala profiriendo amenazas contra él. Al inicio del juicio, Ricardo, que estaba siendo vigilado de cerca por cinco policías que le habían identificado, se levantó y espetó a De Juana: «Mírame a los ojos, soy Ynestrillas. Mírame a los ojos porque será lo último que veas». El líder ultraderechista fue reducido y sacado a empellones de la sala. Después, Martín se quejó de que los familiares de De Juana saludaran a éste con el puño en alto. «¡Acuérdate de mí, acuérdate de mí!», gritó mientras lo expulsaban. Desde mucho antes de que se iniciase la vista decenas de personas se congregaron junto a la Audiencia, en el lugar donde la AVT había convocado una protesta. En las pancartas de los concentrados se podía leer «Zapatero traidor», «350 pistolas robadas, 350 tiros en la nunca, culpable Zapatero». Desde una hora y media antes de comenzara la vista oral, decenas de personas con banderas de España (algunas preconstitucionales) se congregaron en la cercana Plaza de París, donde la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) había convocado un nuevo acto en contra de la negociación con ETA. Los «ultras» recibieron a la comitiva con gritos de «asesinos» y «Zapatero, embustero». José Luis Rodríguez Zapatero no pedirá el respaldo al proceso de paz en la Cumbre Iberoamericana al proceso de paz que celebrará del 3 al 5 de noviembre en Montevideo. «No esta previsto nada en ese sentido», dijeron fuentes diplomáticas. El Ejecutivo no desea que el respaldo al proceso de paz sea motivo de controversia como ha ocurrido en la votación del pasado miércoles en el Parlamento de Estrasburgo. Se da la circunstancia, además, de que en el foro que se reúne en Montevideo las resoluciones se adoptan por unanimidad para que sean considerados pronunciamientos de la comunidad iberoamericana. Y cabía la posibilidad de que algunos países, como Venezuela o Cuba, fueran más allá de la eventual propuesta española y quisieran definir a ETA como movimiento de liberación vasco. José María Aznar planteó en dos reuniones de este tipo condenas al terrorismo de ETA, y en la celebrada en 2000 en Panamá, pocos meses después de que la organización terrorista rompiera la tregua que declaró en 1998, se suscitó un agrio debate con Fidel Castro. Un grupo de desconocidos arrojó ayer cuatro cócteles incendiarios contra la sede del Partido Socialista de Euskadi en San Sebastián, según informó el departamento de Interior del Gobierno Vasco. El ataque contra la sede socialista, ubicada en la calle Prim de la capital donostiarra, se produjo una media hora después de la medianoche. Los cócteles provocaron un pequeño incendio, que causó daños en la puerta del local, pese a que las llamas se extinguieron de forma espontánea antes de la llegada de los bomberos. El secretario general de la formación provincial del partido, Miguel Buen, con-denó el ataque y advirtió a ETA y a Batasuna de que deben de «tener muy claro» que «ni las amenazas ni las bravuconadas nos desviarán ni un milímetro del camino trazado».

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