La dirección del partido ordena a sus militantes que no bajen la guardia en la seguridad
El PP vasco denuncia que el entorno de ETA vigila a sus altos cargos públicos
Patxi López condiciona el avance del proceso a la verificación del abandono de armas Los radicale

Fachada de la sede del PNV en Zumárraga (Guipúzcoa)
El PP vasco denunció ayer el seguimiento que sufren sus cargos públicos por parte del «entorno» de ETA-Batasuna y reclamó el refuerzo de las medidas de seguridad ante la posibilidad de que la banda terrorista plantee algún ataque o atentado. El presidente del Partido Popular en Vizcaya, Antonio Basagoiti, confirmó ayer que algunos cargos públicos de su formación han sido objetos de «seguimiento y control» en los últimos días, por lo que solicitó el mantenimiento de los servicios de escolta y vigilancia ante el riesgo de que sean objeto de ataques por parte de la banda terrorista ETA. Basagoitia atribuyó los seguimientos al «entorno» de la banda ETA y confirmó que ha informado de estos hechos tanto a los responsables de Interior de los gobiernos central y vasco. El dirigente popular señaló además que los representantes de su formación en Euskadi «tienen instrucciones de no bajar la guardia», ya que a pesar del alto el fuego de ETA «su situación no ha mejorado» en estos últimos siete meses. Antonio Basagoiti apoyó además la decisión de los gobiernos vasco y central de paralizar el plan de reducir escoltas por las incertidumbres que rodean el proceso de paz ante el rebrote de la kale borroka. Constatación En declaraciones a Radio Nacional de España en el País Vasco, el secretario general del PSE Patxi López responsabilizó «a la izquierda aberzale» de las amenazas y ataques de violencia callejera y le instó a «hacer que desaparezcan todo este tipo de obstáculos y cualquier expresión de violencia sea del tipo que sea porque es radicalmente incompatible con el avance hacia la paz y la libertad». Harto de que Batasuna lance «constantemente órdagos» y traslade «las culpas a los demócratas en lugar de hacer sus propios deberes», Patxi López condicionó la base del proceso de paz a que haya «una constatación absoluta de que hay una voluntad de abandonar las armas por parte de la banda terrorista ETA.». «Si no sucede esto -advirtió- el camino estará paralizado, no digo roto, pero si no se constata esta voluntad fehaciente por parte quién le corresponde abandonar las armas esto estará paralizado».