BEGOÑA PÉREZ (PSICÓLOGA ADAVAS Y SIMONE DE BEAUVOIR)
«Lo peor es la dependencia afectiva»
Las principales dificultades para que las víctimas de violencia superen el daño emocional y psicológico de los malos tratos radican en lograr que diferencie bien la responsabilidad del maltratador sobre todo lo que le ocurre como consecuencia de la violencia y aprenda a desprenderse de sentimientos de culpa que no la corresponden a ella. «Cuando logran nombrar claramente todos los actos violentos y la responsabilidad del agresor sobre ellos es cuando se empiezan a recuperar», señala la psicóloga Begoña Pérez que trabaja desde hace más de seis años en programas de atención psicóloga a víctimas de maltrato y también dirige terapias de grupo. Las mujeres víctimas de violencia tienen que atravesar un largo camino psicológico antes de despejar toda la mezcla de sentimientos y argumentos que las hace pensar que la violencia, de alguna manera, ha sido causada por algo que ellas han provocado o que tiene que ver con ellas. «Pasan mucho atrapadas analizando el comportamiento del agresor, que no entienden», precisa la psicóloga. Las claves para superar estas secuelas son, según la psicóloga, «ver y nombrar con claridad los actos violentos, diferenciarse de la conducta del maltratador, superar la culpabilidad, aprender a poner límites y restablecer la autonomía para superar la dependencia afectiva». Las terapias de grupo son especialmente útiles para esta segunda parte del tratamiento pues «lo peor es la dependencia afectiva».