Acusan a la empresa de impedirles el acceso al avión por su habla y su vestimenta
Indignación en Perú por una supuesta vejación de Iberia a dos indígenas
La compañía asegura que les negó el acceso al vuelo Lima-Madrid por llegar tarde
Indígenas quechuas vestidos con la indumentaria típica del país
El Gobierno y el Congreso de Perú deploraron ayer la supuesta discriminación denunciada por dos legisladoras indígenas por parte del personal de Iberia, cuando se disponían a viajar desde Lima a Madrid y no pudieron hacerlo por sobreventa de billetes. La ministra peruana de la Mujer, Virginia Borra, pidió explicaciones a la compañía y al Gobierno español por la supuesta discriminación que sufrieron el pasado sábado Hilaria Supe y María Sumire, quienes finalmente viajaron a España con otra compañía. «Significa una gran ofensa», dijo Borra a los medios peruanos, al tiempo que el Congreso dirigía una carta de protesta a Iberia, con copia al embajador de España en Lima, Julio Albi de la Cuesta. En la misiva, el Congreso denuncia que Supe y Sumire fueron «víctimas de actos de discriminación» en la ventanilla que Iberia tiene en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez de Lima, cuyo personal, según las legisladoras, se burlaron de su aspecto y su forma de hablar, dado que se expresaban en quechua. La gerente general de Iberia en Perú, Gina Muñoz, explicó que efectivamente las dos mujeres no pudieron tomar el vuelo de Iberia, al igual que otros tres pasajeros de origen español, ya que cuando arribaron «todos los asientos estaban ocupados». Detalló que «el vuelo estaba sobrevendido», una práctica que-según Múñoz-es habitual en todas las aerolíneas y está amparada en las normativas de la Unión Europea y el Pacto Andino. La gerente de Iberia insistió en que se les ofreció una indemnización, pago de alojamiento y gastos, así como la posibilidad de viajar a España con otra compañía, lo que finalmente aceptaron e Iberia organizó los traslados. Negó rotundamente que Supa y Sumire, ambas del Partido Nacionalista de Ollanta Humala, recibieran un trato discriminatorio y mucho menos que el personal de Iberia se burlara de ellas. «No fue así, no hubo ninguna manifestación al respecto, sólo se les informó de las alternativas y se les dio facilidades», dijo Múñoz, quien agregó que, dada la urgencia de las parlamentarias por viajar a España, el personal de Iberia pidió a otros viajeros que cedieran sus asientos a las diputadas.