El abad emérito de San Isidoro recibe emocionado la Medalla de Oro de la Provincia en la conmemoración de la Carta Magna
Viñayo: «Las Cortes Leonesas son origen del río que se remansa en la Constitución»
Evoca los cincuenta años que ha custodiado la colegiata «Un montañés r
Un recorrido «por las fuentes históricas de la legislación medieval del Antiguo Reino...», con sus concilios, fueros y reyes, fue el hilo conductor del discurso con el que Antonio Viñayo celebró en el Palacio de los Guzmanes la Medalla de Oro de la Provincia, que minutos antes le impuso el presidente de la Diputación en el día central de homenaje a la Carta Magna. «...son corrientes, que afloraron en torrente caudaloso en las Cortes Leonesas de 1188, origen del río que remansa en la Constitución». Recordó, precisamente, que este órgano constituye «el primer atisbo democrático de asamblea parlamentaria; aquí comenzó la democracia no en Inglaterra ni con los comunes». Desde Gibraltar hasta el Ródano se extendía el Imperio Leonés con el Rey Alfonso VII, apuntó Viñayo. Fue el monarca quien fijó la fecha en el año 1135 para celebrar concilio en la regia ciudad de León, según cuenta el relato de aquella época «Crónica Adefonsi Imperatoris», para ser entronizado como emperador. Años después, el último Rey de León, Alfonso IX, acababa de ser coronado con un panorama de «desconcierto y desgobierno». Así, resolvió convocar Cortes con la nueva modalidad que las ha hizo famosas en la historia del Derecho: la integración del estamento de los «cives electi», los vecinos elegidos en cada una de las ciudades del Reino. Se reunieron en San Isidoro en 1188, con el compromiso del Rey de consultar a sus miembros todos aquellos asuntos de trascendencia política. Antes, al inicio de su intervención, Viñayo calificó de «sumamente gratificante» la evocación que realizó de «los antecedentes leoneses» de la Constitución. También mostró su orgullo y emoción tras recibir de manos de García-Prieto la Medalla de Oro de la Provincia. Se comprometió «a seguir entregando al nuestro León lo que me reste de vida». «Concilios, fueros y reyes. Fuentes del Corpus legislativo del Reino de León» fue el título de su intervención. Recordó que justamente esas tres primeras palabras forman parte de «uno de los más vibrantes versos» del Himno de León. «La legislación conciliar, la foral y la real fueron la trama del ordenamiento del Reino leonés, anticipo de la actual Constitución española». En su alocución no olvidó referirse a una de las brújulas que han movido su vida de estudioso: san Isidoro. «Fue él, amante del orden y del método, quien puso claridad y concierto en el desconcierto legislativo hispano, por mitad heredado de Roma o transmitido por la costumbre». Evocó también el abad honorario los cincuenta años que ha permanecido «al cuidado de los sepulcros del patrono del Antiguo Reino y de los nuestros reyes» y enfatizó que es en la Colegiata, donde, «según un escritor foráneo», guardan los huesos más «ilustres» de Europa. A la Diputación agradeció su papel para salvar a la basílica.