El juez ha rechazado a cuatro terroristas para un proceso judicial que tendrá cien sesiones
Parot y otros dos etarras, admitidos como testigos del juicio por el 11-M
Aceptada una nueva prueba pericial sobre los explosivos utilizados en la masacre La mitad de las ví
El próximo día 15 de febrero, casi un mes antes del tercer aniversario de la masacre, arrancará en una sala especial de la Audiencia Nacional el juicio oral contra los 29 acusados por los atentados terroristas del 11 de marzo del 2004 que costaron la vida a 191 personas y dejaron 1.824 heridos. Este proceso, sin precedentes en la historia reciente de la lucha contra el terrorismo de origen islamista, tiene convocados a más de 600 testigos y a unos 100 peritos que serán llamados a declarar en el centenar de sesiones de la vista oral, cuyo final no está previsto para antes del próximo mes de julio, según las estimaciones más optimistas de la sala. El auto dictado ayer por el tribunal que preside el magistrado Javier Gómez Bermúdez, además de fijar la fecha de comienzo de la vista, rechaza la mayor parte de las pruebas testificales y periciales propuestas por las partes. Entre las testificales admiti-das destaca la comparecencia de los etarras Henri Parot, Gorka Vidal e Izkur Badillo, detenidos semanas antes de los atentados en la provincia de Cuenca con una furgoneta cargada de explosivos, la llamada caravana de la muerte. Su comparecencia había sido solicitada por la defensa del marroquí Jamal Zougam, uno de los presuntos autores materiales del atentado. Ni Aznar, ni Garzón Entre las testificales rechazadas -la mayoría propuestas por la Asociación de Víctimas del Terrorismo- destacan las del ex presidente del Gobierno, José María Aznar, el ex ministro del Interior Ángel Acebes, el ex secretario de Estado de Interior Ignacio Astarloa, el ex director del CNI Jorge Dezcallar y el juez Baltasar Garzó. También, a petición de la defensa de Zougam y de tres acusaciones particulares, el tribunal accedió a la realización de una nueva prueba pericial «anticipada» de los explosivos utilizados en la matanza. La misma deberá ser efectuada por expertos de la policía y de la Guardia Civil, pero también de otros propuestos por las defensas y las acusaciones. Con este informe, que deberá ser presentado ante el tribunal antes de las tres de la tarde del próximo 13 de febrero, se pretende despejar todas las dudas suscitadas sobre el tipo de explosivo utilizado para hacer saltar por los aires los trenes en el atentado. El juicio será en las dependencias habilitadas por la Audiencia Nacional en la Casa de Campo madrileña, donde ya se celebraron el de los islamistas detenidos en la operación Dátil y el de Jarrai.