Reducida la petición de pena para los etarras del comando Gaztelu

Publicado por
Melchor Sáiz-Pardo - madrid
León

Creado:

Actualizado:

La fiscal de la Audiencia Nacional Blanca Rodríguez redujo ayer de 39 a 29 años su petición de cárcel para cada uno de los tres etarras del comando Gaztelu, acusados de haber intentado llevar a cabo un atentado de grandes dimensiones en Madrid en febrero de 2004 con una furgoneta-bomba cargada con 536 kilos de explosivos que fue interceptada en Cuenca. El juicio contra Irkus Badillo, Gorka Vidal y Beñat Larrondo quedó visto para sentencia este viernes. La representante del Ministerio Público justificó la disminución de su petición por entender que la tenencia de explosivos y los cargos de tentativa de terrorismo, de los que se acusaba a los tres procesados, en realidad «constituyen un único delito». La fiscal, tras este cambio, mantuvo sus anteriores imputaciones aunque con diferentes penas: diez años de cárcel a cada uno por pertenencia a banda armada; otros diez por tenencia y transporte de explosivos en concurso ideal con estragos (por el fallido atentado de Madrid); y 9 años más por un delito de tentativa de estragos (por el también fallido atentado en Baqueira Beret, donde pretendían colocar doce bombas enterradas). Blanca Rodríguez subrayó que sólo la «mala suerte» de los etarras y la «buena suerte del pueblo español» evitó el ataque en la capital de España en vísperas de las elecciones generales del 14-M. Según la fiscal, fue el actual jefe de los comandos de la banda terrorista ETA, Garikotiz Azpiazu, Txeroki , quien ordenó en diciembre del 2003 a los activistas «un gran atentado en Madrid» con «la finalidad de causar un gran daño» en la ciudad. La Fiscalía recalcó que todas las pruebas y pericias realizadas indicaron que la bomba estaba lista para explosionar, sólo a falta de que los terroristas «la conectaran». Recordó que la banda terrorista ETA se encargó de preparar el artefacto de manera que provocara la mayor explosión posible y que no quedara cloratita sin consumirse. Los expertos Tédax de la Guardia Civil que desactivaron en Cuenca el artefacto también confirmaron que se trataba de una bomba de gran envergadura.

Cargando contenidos...