Los dirigentes populares tildan al sustituto de López Aguilar de «sectario, ultra y radical»
El PP se toma como una agresión que Bermejo sea ministro de Justicia
Una declaración de guerra en toda regla. Así se ha tomado el PP la designación del fiscal Mariano Fernández Bermejo como ministro de Justicia. Los dirigentes populares salieron ayer en tromba para descalificar al elegido por Zapatero para sustituir a Juan Fernando López Aguilar. Con lo que consideran una agresión meditada del presidente del Gobierno, los populares dan por imposible cualquier pacto en materia de justicia y de política antiterrorista. Fernández Bermejo se distinguió durante su etapa como fiscal jefe de Madrid por sus enfrentamientos con los gobiernos de José María Aznar. Eduardo Zaplana definió a Fernández Bermejo como un «ultra» y un «radical» y dijo que su elección es un «mensaje inequívoco» para «amedrentar» a los jueces, a la oposición y a la sociedad. El portavoz popular en el Congreso recordó que el nuevo ministro había ejercido como «ultra del PSOE» siendo fiscal y había considerado «una hipocresía juzgar los crímenes del GAL». En su opinión, el mensaje que lanza Zapatero es: «Olvídense ustedes de unidades porque ponemos a la persona más radical al frente de la Justicia». Ángel Acebes, que también se enfrentó con Bermejo cuando era ministro de Justicia, le calificó como «radical» y «sectario» y aseguró que su nombramiento es «contra el PP», porque ha demostrado su «animadversión» al atacarlo todo lo que ha podido «permanentemente». El secretario general del primer partido de la oposición añadió que Bermejo «lleva el recuerdo de la Guerra Civil en sus declaraciones». Por su parte, el ex ministro de Justicia y diputado José María Michavila, a quien Bermejo denunció ante el Tribunal Supremo en el 2003, dijo que es un «político frustrado» y una persona «extremadamente sectaria», la «más radical, de extrema izquierda y sectaria que había en el mundo de la justicia». Michavila vaticinó que «Zapatero acabará arrepintiéndose de este nombramiento»>. El presidente del PP en Cataluña, Josep Piqué, manifestó que su designación supone echar «gasolina al fuego» porque Bermejo tiene «comportamientos muy partidistas». En el Partido Popular consideran que Zapatero se ha quitado definitivamente la «careta» del talante y ha demostrado que su objetivo es meter en cintura a una Justicia cuyas últimas decisiones le están suponiendo revés tras revés. Además, en Génova dan por seguro que Bermejo será un peón del presidente del Gobierno para continuar la negociación con ETA, legalizar a Batasuna e imposibilitar cualquier acuerdo con Rajoy. El PSOE necesita el consenso del PP para renovar el Consejo General del Poder Judicial, ya en funciones, y a cuatro magistrados del Tribunal Constitucional a final de año.