La madre, que pasó la noche fuera de casa por miedo, pidió ayuda
Un presunto maltratador dispara once veces a unos guardias civiles
Uno de los agentes fue alcanzado y resultó herido grave; el otro se escondió detrás de su coche
Dos guardias civiles que fueron a prestar apoyo a una madre maltratada estuvieron a punto de morir ayer a causa de los múltiples disparos efectuados con una escopeta por el supuesto maltratador en un barrio de Parga (Guitiriz). Uno de de los agentes se encuentra ingresado con heridas graves en el Hospital Juan Canalejo de La Coruña. Once tiros de escopeta fue la respuesta que dio a los agentes el protagonista del espectacular suceso que acabó siendo detenido, a pesar de que se escapó del lugar. Los proyectiles llegaron a alcanzar a la madre del apresado, que también sufrió heridas de menor consideración. El grave incidente ocurrió en torno a las nueve y media de la mañana de ayer en el barrio de O Buxío. Todo apunta a que la tragedia en la casa de Toñita, como así se conoce la vivienda en la que ocurrieron los hechos, comenzó a gestarse en la tarde noche del miércoles. La titular de la casa, María Antonia Vázquez, de 67 años, y su hijo Francisco José Montes, de 38, parece que discutieron y, además, de forma muy acalorada como consecuencia de unas reforma que ella pretendía hacer en la vivienda. Supuestamente, durante la discusión Francisco no sólo amenazó a su madre sino que le pegó, por lo que ella se fue a casa de una hija. De hecho, ayer por la mañana se podía apreciar como ella tenía un gran moratón en el ojo derecho. Por la mañana María Antonia volvió temprano al cuartel para pedir ayuda porque tenía miedo de volver. Cuando el presunto maltratador vio a los guardias civiles que acompañaban a su madre se puso a disparar.