Diario de León

Las imágenes se cotejan con los archivos policiales para identificar a los autores del saqueo, de los que siguen sin pistas | Análisis | Policías y «calcos» |

La investigación se centra en los vídeos del banco y de otros locales de Gran Vía

Sospechan que los autores observaron los movimientos y urdieron un riguroso plan para

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S. C. Anuncibay / M. RomeroS. C. Anuncibay / M. Romero - leónleón
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«Oye, cerrad sólo la reja, que si no nos asfixiamos» UNO DE LOS EMPLEADOS A LOS ATRACADORES Los dos individuos que atracaron la sucursal del Deutsche Bank el jueves, y que dejaron a sus cuatro empleados encerrados en la cámara de seguridad durante casi seis horas, continúan en paradero desconocido, según informaron fuentes de la investigación, quienes reconocen que, por el momento, la labor «minuciosa» que están realizando se centra en visionar las imágenes de las distintas cámaras de seguridad de locales del entorno, así como de los dispositivos de control de la propia sucursal saqueada para investigar la identidad de los autores del asalto y comprobar si captaron en algún momento del día movimientos sospechosos que pudieran arrojar algo de luz para esclarecer el caso. Los delincuentes se llevaron un botín de 22.900 euros, una cantidad fácilmente manejable, ya que sólo son necesarios dos o tres centenares de billetes para llegar a esta suma. Los efectivos encargados de la investigación, pertenecientes a la Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía, están cruzando estas imágenes con las de otros atracos para comprobar si hay algún tipo de coincidencia entre los dos hombres que entraron a la sucursal de León y otros ladrones de bancos. Así, y según pudo comprobar este periódico, una oficina bancaria que está muy cerca de Deutsche Bank, también en Gran Vía de San Marcos, ya había entregado ayer a la Policía Judicial las cintas grabadas por la cámara de seguridad exterior. No hay muchas esperanzas de éxito, puesto que el visor tiene un campo de alcance bastante corto al enfocar únicamente hacia la puerta de la entidad y al cajero. «La habían estudiado al dedillo» La policía sospecha que los dos individuos estuvieron observando los movimientos del banco durante varios días antes de cometer el robo. Las mismas fuentes creen que los delincuentes eligieron a conciencia el momento y la sucursal para perpetrarlo, ya que la oficina de Deutsche Bank no registra demasiados movimientos y es pequeña. Los trabajadores de la sucursal declararon ante los agentes no recordar haber visto antes a los ladrones, pero los efectivos que trabajan en el caso están seguros de que la situación había sido estudiada «al dedillo». En este sentido, a la línea de investigación sobre las imágenes se unen también las declaraciones de los testigos y otros indicios que apuntan a que los atracadores son españoles, debido a su acento, y de mediana edad (entre 25 y 35 años). Atestado sin cerrar Por su parte, fuentes judiciales confirmaron que el atestado aún se encuentra en manos de la policía. Las diligencias se seguirán en el Juzgado de Instrucción número 3 de León, de guardia en el momento del atraco. Las mismas fuentes también dijeron desconocer por ahora la identidad de los autores. La investigación judicial, si no existen detenciones, se iniciará en cuanto la jueza reciba las pesquisas aportadas por la Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía. El lugar del atraco, a pesar de que no existían evidencias de que los autores se encontraran dentro, se convirtió en el centro de atención policial. Sin embargo, no se adoptó ninguna otra medida de control en León, según confirmaron ayer fuentes de la Policía Local. El desconocimiento absoluto sobre la identidad y el número de los atracadores descartó cualquier operativo de búsqueda. Llegan, roban y se van. Pero antes encierran a los testigos en un cuarto de la oficina bancaria para que no haya conocimiento del atraco durante el mayor tiempo posible. Además, concentran la atención policial en un punto para facilitar la fuga. La manera de actuar de los dos delincuentes que entraron el jueves en el Deutsche Bank no es nueva. En los últimos cinco meses, esta forma de robar ha llenado páginas en diferentes periódicos del país. De hecho, la policía judicial está comparando el «modus operandi» de estas personas con el de otros delitos, para saber si se les pueden achacar más robos o si los indicios pueden convertirse en conclusiones. Así, el pasado 16 de abril un hombre entraba a punta de pistola, a plena luz del día, en una sucursal de Caja Madrid, situada también en un barrio de mucho tránsito: el de Chanmartín. Tras intimidar al cajero con una pistola y atar de pies y manos a cuatro personas consiguió apoderarse de 40.000 euros. El atracador huyó con el botín, después de dejar encerrados en una habitación a los trabajadores y a varios clientes. Uno de los retenidos afirmó en su momento que el «caco» no «tenía mala pinta» y que, aparentemente, «estaba muy tranquilo». Armados y a cara descubierta En Levante (Rojales) el 2 de febrero de este año, dos hombres entraron, también a las 14.00 horas -como en León-, armados con sendos cuchillos y a cara descubierta en una oficina de la CAM y encerraron a los cuatro empleados en un despacho. Además, en La Nucía -Alicante- un delincuente se hizo, en febrero, con 30.000 euros tras asaltar a punta de pistola la oficina y huir a pie. También dos hombres cometieron un robo, el 1 de mayo de este año, en una sucursal de la costa de Orihuela. Al parecer, según publicó en su día el periódico Las provincias, el atraco fue obra de delincuentes que vestían de forma elegante. Tras acceder a la oficina fingieron ser dos clientes y, al comprobar que no había riesgos, encerraron a los empleados para llevarse el dinero. Estos cuatro casos, muy similares al de la capital leonesa, salvando las distancias, constatan que el manejo de la situación de los atracadores del Deutsche Bank ha sido prácticamente el mismo que en otros sucesos, con la única diferencia de que en León se pensó, durante muchas horas, que los ladrones permanecían en el interior

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