Fernández de la Vega asegura que «no hay ninguna comunicación» con la banda terrorista
Zapatero quiere extender a todos los partidos el acuerdo contra ETA
El presidente del Gobierno se reúne hoy con los portavoces parlamentarios
Calles de Estella amanecieron con pintadas acusando al PSN-PSOE y al PNV de no querer la paz
José Luis Rodríguez Zapatero quiere ir paso a paso en el diseño de un nuevo consenso contra el terrorismo. El Gobierno admite que crear un «espacio de mínimos» frente a ETA requerirá esfuerzo e «inteligencia», y se contenta, de momento, con tantear el terreno para «sumar voluntades». No es tiempo, dicen en La Moncloa, de hablar de pactos o herramientas concretas de trabajo, sino de consolidar con el resto de las fuerzas parlamentarias el germen de confianza surgido entre el jefe del Ejecutivo y Mariano Rajoy. El presidente se reunirá hoy en el Congreso con los portavoces de todos los partidos. Sólo habrá una excepción lógica: Eduardo Zaplana. El PP tendrá en un futuro próximo su propio cauce de comunicación con el Gobierno, al margen de las conversaciones directas que puedan mantener Rodríguez Zapatero y Rajoy. La fórmula está aún por decidir, pero el esquema habla de un trato preferente del Ejecutivo hacia el primer partido de la oposición. Cuando el Gobierno confiaba en que había una oportunidad de acabar con ETA mediante el diálogo, le bastó el respaldo de los grupos minoritarios. Ahora, en palabras del portavoz socialista, Diego López Garrido, «hay que adaptarse a las nuevas circunstancias». La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, explicó en Telecinco que su objetivo es que ningún partido quede «fuera del acuerdo» porque lo «prioritario» es transmitir a ETA que «jamás» va a conseguir objetivos políticos mediante la violencia. Aseguró que «no hay ninguna comunicación con ETA» y cuando se le recordó el consejo de Tony Blair a Zapatero para que siempre mantuviera un mínimo hilo con la banda explicó que «cada país tiene un proceso muy respetable y muy legítimo, pero hoy aquí ETA ha roto todos los puentes». El Ejecutivo insiste en que no cree necesario un pacto por escrito de todos los partidos. Algo similar a Ajuria Enea sería su escenario ideal pero, al menos en esta primera ronda de conversaciones, dejará esa cuestión aparcada. La intención de Rodríguez Zapatero es allanar el camino para que lo que comenzó a construirse el lunes en La Moncloa no salte por los aires. Ése es, según fuentes gubernamentales, el sentido de las reuniones de hoy (y del jueves de la semana próxima en el caso del portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, que se encuentra fuera de España). Unas reuniones que, de hecho, serán muy breves: un cuarto de hora de duración cada una. En ellas, el jefe del Gobierno tan sólo agradecerá a sus interlocutores el apoyo mostrado en estos meses y les transmitirá su voluntad de «aunar cuantas más voluntades mejor».