Los agricultores leoneses cobrarán 60 millones de euros más por la próxima cosecha de maíz, trigo y centeno
Los precios agrarios suben un 50% por la moda de los biocarburantes
La subida es también generalizada en los mercados internacionales
«Somos deficitarios en cereales, pero el mercado exterior está aun peor que nosotros, lo que nunca había pasado» ELISEO TESÓN , gerente de Astur-Leonesa de Piensos La moda de los biocarburantes en los países más industruializados del mundo, desde Estados Unidos hasta Europa, con repercusión en todos los mercados internacionales del cereal, antes dedicados casi excusivamente a la alimentación de la humanidad, está provocando, paradógicamente, un encarecimiento y carestía de materias primas que amenaza con acelerar aún más las hambrunas a favor de los motores y en detrimento de los hombres. La provincia de León no es ajena a este fenómeno y este mismo año las cosechas de trigo valdrán 60 millones de euros más que el anterior -diez mil millones de las viejas pesetas- entre trigo, centeno y maíz. Los sindicatos agrarios se frotan las manos, calculando un beneficio proporcional a las cotizaciones del grano, que desde hace una veintena de años nunca habían llegado tan altas. Según el secretario provincial de Asaja, José Antonio Turrado, nadie se lo esperaba y le ha llegado a todo el mundo como una sorpresa. «La tendencia alcista de los precios de los cereales comenzó a observarse a partir de agosto del 2006, momento en que la producción ya no estaba en manos de los agricultores y ni siquiera de los intermediarios, sino en el mercado. Muy pocos agricultores almacenan el cereal y lo venden de forma escalonada a lo largo del año, en parte porque hay campañas en las que, después de esperar varios meses, se ha vendido peor que en cosecha». Sin precedentes Lo de ahora, sin embargo, carece de precedentes en dos décadas y ha pillado desprevenidas, incluso, a las grandes fábricas de piensos del sector, lo mismo que a las de biocombustible de la autonomía, que, a pesar de su pequeño tamaño han quedado sin materia prima para funcionar a precios razonables. «Tanto cogió por sorpresa que la fábrica de bioetanol de Salamanca (Abemgoa y Ebro-Puleva) revendió nuestra mercancía a una media de veinte pesetas el kilo a otros operadores, pensando que podían comprar luego más barato en los merados inernacionales. Pero la subida las cogió por sorpresa y la situación es que en marzo tuvieron que parar la fabricación, ya que a los precios internacionales del cereal ni a los nacionales es rentable producir bioetanol». Los agricultores siguen contando en las viejas pesetas y no en euros, entre otras cosas porque un céntimo, dependiendo de cada moneda, vale por diez o más. en el recuento final de la cosecha. «Pero ni siquiera ha sido así en el espectacular aumento de los precios del último año y hasta dudanos que aquí haya habido movimientos especulativos, puesto que cogió desprevenidos incluso a los más avispados operadores nacionales e internacionales. Tal fue así que hasta tuvo que parar Puleva en Salamanca y ahí sigue». Según Turrado, tanto el precio del trigo y del centeno como el de maiz para piensos se movían durante los últimos años en una horquilla de 18 a 20 de las viejas pesetas el kilo, aunque ahora va a partir de 28 a 30 en la campaña de este verano. La bonanza de precios es tal que, según las mismas fuentes, si esta situación se mantiene, el campo leonés quedará practicamente dividido en dos cultivos: los cereales de secano e invierno, con 122.000 hectareas y 370.000 toneladas de producción y el maiz de regadío, con 65.000 hectáreas y 650.000 toleladas, La diferencia en los precios de ayer a hoy supera los diez mil millones de las viejas pesetas en ingresos finales para los agricultores, pequeñas subidas de costes del gasóleo, abonos, etcétera, aparte. La perplejidad, más que sorpresa, de los agricultores leoneses, tiene pocas explicaciones. «El motivo más evidente es la mayor demanda para atender la producción de bioetanol en toda Europa, pero sobretodo en Estados Unidos; el segundo que no ha crecido la producción mundial de cereales; y el tercero que también la población está creciendo tanto en número como en poder adquisitivo y demanda más cereales tanto para consumo humano como para procucción de carne y leche... Esa es la lógica». LA AGRICULTURA ESPERA UN CRECIMIENTO DE PRECIOS SIN PRECEDENTES Y PRÓXIMO AL 50% Trigo y cebada/kilo Maíz/kilo