Diario de León

La base española en el Líbano sigue en «alerta roja» tras la trágica muerte de seis militares

Comienzan a instalar inhibidores de frencuencia en los blindados

Los dos soldados heridos en el atentado del domingo se recuperan ya en España

Los soldados heridos al ser desembarcados en la base aérea de Torrejón

Los soldados heridos al ser desembarcados en la base aérea de Torrejón

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efe | beirut

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El contingente español de la Finul ya ha comenzado a instalar en sus vehículos los inhibidores de frecuencia que el Ministerio de Defensa español ha enviado a Líbano tras el atentado del domingo pasado, informaron ayer fuentes militares españolas. Los inhibidores, tanto para los vehículos de la embajada española en Beirut como para los de la base Miguel de Cervantes en Blat, en el sur del Líbano, llegaron el viernes y ayer un equipo técnico especializado comenzó su instalación. La entrega inmediata de estos aparatos fue decidida por el Estado Mayor de la Defensa tras el atentado terrorista con coche bomba que el domingo pasado costó la vida a seis paracaidistas españoles y causó heridas a otros dos. Asimismo, ayer llegaron a Beirut, «vehículos de repuesto para reponer los destruidos en el atentado», añadieron estas fuentes, según las cuales la base Miguel Cervantes, sede del cuartel general de la Brigada Este de la Finul, bajo mando español, sigue en «alerta roja», un grado por debajo del nivel máximo, «negro», y con las salidas restringidas al mínimo. En la actualidad, hay unos 1.100 cascos azules españoles de la Fuerza Interina de la ONU en Líbano, desplegados en el sur del país. Los heridos ya están en casa Mientras, los dos soldados españoles que resultaron heridos en el atentado que el pasado domingo costó la vida a seis militares en el Líbano, aterrizaron en torno a las 18.45 horas de ayer en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid), donde fueron recibidos por la secretaria de Estado de Defensa, Soledad López. Los soldados Enrique Vázquez Matey, de 21 años y nacido en Madrid, y Juan Paz Soler, de 19 años y natural de Mallorca, se encuentran, según indicaron fuentes militares españolas, en «buen estado, conscientes y encantados de volver a ver a sus familias». En el recibimiento, los dos militares estuvieron acompañados por familiares y por algunas autoridades militares, entre ellas, el director del gabinete técnico del Ministerio, teniente general Miguel Lens. Tras el aterrizaje, los dos soldados fueron descendidos en camilla por la escalerilla del avión medicalizado de la Fuerza Aérea Española, en el que viajaron, y fueron conducidos a dos ambulancias, en las que fueron trasladados al hospital militar Gómez Ulla, en donde permanecerán ingresados hasta su recuperación. Se espera que en los próximos días reciban la visita del ministro de Defensa, José Antonio Alonso, quien el pasado lunes ya tuvo la ocasión de preocuparse de primera mano por el estado de salud de ambos militares durante su estancia en el Líbano. La secretaria de Estado de Defensa, Soledad López, indicó en declaraciones a los periodistas que los soldados «han hecho un viaje bueno» y «se encuentran bien», aunque «tienen quemaduras», precisó. Asimismo, añadió que «han estado atendidos en todo momento» y que el equipo médico, que les tratará en el hospital militar Gómez Ulla, ya se encuentra «preparado» para su atención. «Veo cómo las familias han visto que hemos estado apoyándoles desde el primer momento», prosiguió Soledad López. Recuerdo a los seis fallecidos La madre de Enrique Vázquez, Asunción Matey, quiso recordar el dolor de las familias de los seis militares que fallecieron en el atentado terrorista en el que cayó herido su hijo, que dijo tienen que «estar destrozadas». «Yo le doy las gracias a Dios», continuó, «no hay palabras para explicar esto. Mi hijo está vivo». Asunción Matey tuvo palabras de agradecimiento para los militares españoles, libaneses y para el personal sanitario del hospital de Sidón, donde los soldados estuvieron ingresados en el Líbano, así como para el Ministerio de Defensa por la atención que todos ellos han dispensado a su hijo. Los soldados partieron del aeropuerto Rafiq Hariri de Beirut en torno a las 13.00 horas rumbo a la base aérea de Torrejón de Ardoz. Horas antes, en el mismo aeropuerto libanés, aterrizó un avión español con un cargamento de inhibidores de frecuencia que se instalarán en vehículos de los cascos azules y de la embajada de España, dijeron las fuentes militares. Por otra parte, ayer se celebró una misa en Beirut en homenaje a los seis fallecidos españoles, a cinco kilómetros de Blat, donde se encuentra la base española Miguel de Cervantes. «Yo le doy las gracias a Dios. No hay palabras para explicar esto: mi hijo está vivo» ASUNCIÓN MATEY Madre de uno de los heridos

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