Los científicos plantean dos soluciones «mixtas» con menor impacto
Además de las dos propuestas que el equipo de científicos del CSIC considera que pueden ser viables, el informe remitido a Red Eléctrica Española incluye dos alternativas «resultado de soluciones mixtas», con menor impacto sobre las zonas que atravesará la línea. Contempla, por ejemplo, que las alternativas 3 y 4 (las dos «aprobadas») se unan aprovechando parte del trazado ya existente de la línea en el paisaje protegido de las cuencas mineras para no hacer más accesos. Se utilizaría la alternativa 4 hasta Texuca y la 3 hasta Villamanín; desde donde se retomaría la 4. Sería la más adecuada para los grandes núcleos del oso y la mejor posible para los urogallos. La otra alternativa aprovecharía el trazado norte de la propuesta 5, reduciendo el impacto porque transcurre por carreteras y otras líneas eléctricas; pero atravesaría Pajares según la alternativa 4, cerca de la vía férrea. Son las propuestas que el CSIC envió recientemente al REE, aunque el acuerdo firmado entre las dos instituciones contempla que la colaboración se mantendrá durante todo el proceso de ejecución de la línea de alta tensión. En esta primera fase simplemente se analizaba el impacto ambiental de las diferentes propuetas que se han ido planteando a lo largo de los años, y el asesoramiento del CSIC se consideró necesario dada la importancia ambiental de la zona por donde discurre la línea: el parque de Picos de Europa y varias Zonas de Especial Protección para las Aves (Zepas) y Lugares de Importancia Comunitaria (LIC). Las alternativas estudiadas han sido propuestas entre 1984 y el 2006 por REE, Hidrocantábrico, la Universidad de León, Fapas y el CSIC. Especies amenazadas Entre las especies más sensibles a la creación de esta línea están el urogallo y el oso, además de aves de presa. El análisis se ha realizado teniendo en cuenta los núcleos de población, los espacios naturales protegidos, las cotas para el cruce de la cordillera, la presencia de flora y fauna de interés y los pasillos de infraestructuras, entre otros aspectos. Para minimizar el impacto los investigadores han tenido en cuenta aprovechar cuando sea posible algún tramo de línea ya existente. El CSIC ya había entregado en marzo del 2006 un informe sobre las consecuencias de la línea para la avifauna, especialmente el oso pardo y el urogallo. La distribución del segundo es más amplia, lo que hace «prácticamente imposible diseñar un trazado de línea eléctrica que cruce Asturias y Castilla y León sin pasar por su área de distribución. Lo que sí se puede conseguir es minimizar el impacto sobre estas especies». Los científicos mantuvieron también reuniones con todos los colectivos, personas e instituciones que «habían realizado aportaciones significativas durante el periodo previo de consultas», como parte del procedimiento de evaluación de impacto ambiental.