Pesimismo sobre el terrorismo frente a la euforia en lo económico
La cautela y el pesimismo con el que se expresó sobre el tema terrorista contrasta con la euforia del presidente en asuntos económicos. El último dato sobre creación de empleo y el hecho de que, por primera vez en democracia, el paro se haya situado por debajo del 8 %, le sirvió para hablar de una marcha «espectacular» del país en este terreno. Su análisis se centró en las cifras más halagüeñas de una EPA histórica difundida precismante ayer y evitó, en cambio, los datos más espinosos; como el hecho de que en lo que va de 2007 se hayan destruido cerca de 70.000 puestos de trabajo en la industria. También se vanaglorió, una vez más, de la «fortaleza» y el elevado ritmo de crecimiento de la economía española, en torno al 4%. Pero eludió entrar en los detalles de una política que deja enteramente en manos de su vicepresidente segundo, Pedro Solbes. A él remitió para dar explicaciones del cuadro macroeconómico que ayer mismo estudió el Consejo de Ministros y que servirá para la elaboración de los próximos presupuestos generales, unas cuentas que confía en sacar adelante con el apoyo de los grupos minoritarios, ya que descartó una prórroga de los del 2007. El presidente del Gobierno dio ayer prioridad a la aprobación de once leyes con las que pretende rematar la legislatura antes de las elecciones generales: -Ley para la regulación del régimen de empresas de inserción. -Ley de impulso de la sociedad de la información. -Ley de regulación de las hipotecas inversas y del seguro de dependencia. -Ley medidas en materia de Seguridad Social. -Ley de adopción internacional. -Ley orgánica reguladora de los derechos y deberes de los miembros de la Guardia Civil. -Norma para el desarrollo sostenible del medio rural. -Ley del cine. -Ley de reforma de la ley orgánica del Poder Judicial. -Ley de la memoria histórica. -Ley de regulación del mercado de valores.