Dirigentes socialistas navarros piden la dimisión de Puras y Chivite por acatar la orden de Ferraz
El PSOE frenará los ataques de los críticos contra la dirección del PSN
La presidenta del Parlamento foral abrirá la próxima semana las consultas para la investidura
Medio millar de personas durante la manifestación del viernes frente a la sede del PSN de Pamplona
El PSOE anunció este sábado que no tolerará críticas ni golpes de mano contra la actual dirección del partido en Navarra, después de que un sector de la Ejecutiva regional reclamase la dimisión de su secretario general, Carlos Chivite, y del candidato a presidir la comunidad foral, Fernando Puras. El secretario de Organización socialista, José Blanco, aseguró que los líderes del PSN «asumen» y «administrarán» la decisión de la dirección nacional de ceder el gobierno navarro a UPN, y recordó que todos los miembros del partido están obligados a acatar el mandato de Ferraz. El número dos socialista, que rechazó dimisiones en los próximos días, atajó así las quejas de algunos miembros de la Ejecutiva regional, empeñados en mantener el acuerdo que permitiría a los socialistas formar gobierno en coalición con los nacionaslitas de NaBai e IU. En Madrid, el PSOE insiste en que «no hay crisis» y ofrece a los dirigentes del PSN todo el respaldo del aparato del partido, pero en Pamplona los representantes del sector crítico aseguran sentirse engañados y reclaman que rueden cabezas. José Luis Úriz, miembro de la Ejecutiva en Navarra, aseguró que «el partido está muy enfadado y muy disgustado». Úriz acata la orden de Madrid, pero insiste en que alguien debe pagar los platos rotos: «A medio plazo, hay que plantear una alternativa: o alguien asume responsabilidades o podemos estar abocados a un congreso extraordinario antes de fin de año, porque la sociedad navarra no va a entender que nada cambie en el PSN después de la que hemos liado», señaló. Otros cargos del PSN sembraron dudas sobre lo que puedan votar algunos parlamentarios socialistas el día de la investidura. La presidenta del Parlamento navarro, Elena Torres, iniciará la semana que viene una ronda de consultas con todos los partidos con representación en la cámara regional previa a la investidura del candidato de UPN, Miguel Sanz, que ya dejó clara su intención de gobernar en minoría. Mientras, NaBai e IU, los otros dos partidos perjudicados por el veto de Ferraz, instaron a los parlamentarios del PSN y UPN a forzar nuevas elecciones. El candidato de NaBai Patxi Zabaleta señaló que «no es de recibo que se decida en Madrid cómo ha de conformarse el futuro de Navarra». Zabaleta también criticó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por «no mantener su palabra» de que respetaría la decisión de sus compañeros de partido en la comunidad foral. IU, formación que acariciaba la posibilidad de tocar poder en la comunidad foral, es aún más radical. Sus dirigentes, encabezados por su candidato, Ion Erro, animaron abiertamente a los líderes del PSN a «rebelarse» contra las órdenes dadas por la dirección del PSOE.