Más de 17.000 peregrinos han pasado por León desde el pasado mes de enero hasta julio con dirección a Santiago
Asociaciones del Camino alertan de la peligrosidad de los accesos de la provincia

Pasarela peatonal construida al tiempo que la Ronda Sur
Desde muchas asociaciones de la provincia se reclama desde hace años una mejoría en la entrada de acceso a Léon desde el Alto del Portillo. «Recibimos quejas de todos los peregrinos que pasan por aquí», concreta Estefanía López, presidenta de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Mansilla de las Mulas. Ellos son parte interesada por doble motivo, ya que son los «encargados» de velar por la seguridad de los caminantes y además el punto está dentro de los límites de su etapa. «Nos inquieta mucho que piensen que somos las asociaciones las que no nos preocupamos», asegura la presidenta. Así, la entrada a la ciudad se complica por el tramo de la carretera N-601 que hay que recorrer desde Puente de Villarente por el arcén, para posteriormente cruzarlo, con el riesgo que conlleva para los peregrinos por la cantidad de tráfico existente. «Llevamos un buen rato esperando para pasar», dicen dos caminantes berlineses que cruzan en el momento de nuestra llegada. «En general, desde que salimos de Burgos, el camino es de peor calidad, discurre pegado a las carreteras generales y está compuesto de gravilla, así que te destrozas las rodillas», añade uno de ellos. Son ya dos las quejas formales las que desde esta asociación mansillesa se han enviado al subdelegado del Gobierno, Francisco Álvarez. El 8 de agosto del 2006, fruto de las numerosas protestas, enviaron la primera y tres meses después llegó la respuesta institucional con la promesa alentadora de un proyecto en marcha para colocar una pasarela en ese punto. «Pero un año después las cosas están exactamente igual y ante una segunda fechada de 18 de mayo no hemos obtenido respuesta», añade la presidenta mansillesa. De momento, sólo dos puentes, construidos previamente, cuando se realizó la Ronda Sur, dan un poco más de seguridad a los 17.055 peregrinos, según el registro de los dos albergues de la capital, que han accedido a la ciudad desde enero.