Quema y oposición ecologista

ICAL
Las quemas controladas de rastrojos para combatir la plaga de topillos comenzaron en un pueblo de Valladolid. Mientras, seis grupos ecologistas denunciaron que los tratamientos con veneno para acabar con la plaga de topillos «continúan con un evidente riesgo para la salud pública». | efe