| Entrevista | Pere Navarro |
«En Europa nos felicitan y aquí nos fustigamos tras un mal verano»
Anuncia que pronto se regulará el acceso a las motos de alta cilindrada. No piensa que el estado de las vías esté detrás de los accidentes y anuncia la reforma del Código Penal

el debate sobre la seguridad vial
A pesar de un verano dramático, Pere Navarro, director general de Tráfico, no se amilana. Cree que las críticas alimentan el debate sobre la seguridad vial y repite que la siniestralidad hay que verla en perspectiva. Le preocupa la cantidad de motoristas muertos y anuncia que pronto se regulará el acceso a las máquinas de alta cilindrada. No piensa que el estado de las vías esté detrás de los accidentes, «más bien depende de la responsabilidad de cada uno», dice, y anuncia que, tras el carné por puntos, ya calienta motores para el «siguiente escalón», la reforma del Código Penal, que castigará con dureza el exceso de velocidad y el alcohol. -¿Pensaba que este verano iba a registrar tanta siniestralidad? -La conclusión es que en julio y agosto queda mucho trabajo por hacer, aunque siempre digo que el balance hay que mirarlo en perspectiva. Partíamos de los mejores resultados de nuestra historia y no nos podemos venir abajo tras un mal agosto. Esto es preocupante, porque para seguir rebajando los muertos hay que creérselo. En Europa nos felicitan por los avances y aquí nos fustigamos tras un mal verano. -Tres de cada cuatro víctimas murieron en carreteras convencionales, ¿cómo se explica? -Es una constante. Son vías más peligrosas y hay que circular con precaución. Los radares en esas carreteras ayudan, pero no arreglan a corto plazo la siniestralidad. Eso sí, hay que incrementar los controles porque en Gran Bretaña hay 7.000 radares, en Holanda, que es como Extremadura, 1.000, y nosotros sólo tenemos 300, los mismos que en todo Londres. -Ha aumentado el número de motoristas fallecidos. ¿No será que estas máquinas tienen demasiada potencia para poco carné? -Nos preocupan las motos de alta cilindrada en la ciudad. Se están consolidando como alternativa al automóvil para los desplazamientos urbanos y sus siniestralidad es un fenómeno reciente, propio de un país rico. No tienen nada que ver los quitamiedos ni con los turismos, ni siquiera con el joven que truca la moto. -¿Cree que Fomento está actuando con diligencia a la hora de mejorar el estado de las vías? -La educación y las infraestructuras son importantes, pero su resultado es a largo plazo. A corto, Bruselas nos dice: «controle el cinturón, alcohol, velocidad y reincidentes y deje el resto para luego». Considero que las infraestructuras han mejorado mucho. Tenemos 12.000 kilómetros de vías desdobladas y 165.000 de carreteras. No caigamos en el error de culpar a los gobiernos. Yo tengo que adecuar mi conducción al estado y de la vía. Se puede hacer más, pero la culpa depende de la responsabilidad de cada uno. -¿La reforma del Código Penal será tan efectiva como el carné por puntos? -Es otro paso en la buena dirección. Afronta el exceso de velocidad y el alcohol en la carretera, aunque no reducirá tanto la siniestralidad como el carné por puntos. -¿Planea alguna campaña informativa para dar publicidad a la nueva norma? -Si las reglas del juego cambian, hay que saberlo. Me imagino que una vez instaurada se darán casos de altísimas velocidades, que saldrán en la prensa, y todo el mundo recogerá el mensaje. -¿Seguirá contando con las víctimas para sensibilizar a los conductores? -Las víctimas dan más credibilidad que la propia Administración y debemos seguir dándoles espacio. Cualquier país que funcione bien en seguridad vial tiene asociaciones fuertes, con voz. -Antes de entrar en vigor el carné por puntos dijo: «Sin más agentes de Tráfico todo cojea», ¿sigue creyéndolo? -Desde que llegué contamos con 500 agentes más, pero no hemos cubierto todas las convocatorias. Hay que corregirlo con mejoras salariales. Es verdad que a más presencia policial menos accidentes y víctimas, pero no todo es Guardia Civil. -Cuando viaja por carretera y observa un todoterreno pisándole los talones, ¿qué piensa? -Me preocupa más cuando acecha en ciudad, porque transmite inseguridad al resto de los conductores. -¿Y del fenómeno de los quads? -Tenemos la impresión de que se trata de una moda pasajera. Hubo un boom pero ahora está cayendo. Es un vehículo que no nos hace ninguna ilusión. Es un híbrido extraño que ha dejado un reguero de víctimas.