Llamazares cree que los trabajadores «son de segunda división y la industria de tercera»
Las turbulencias financieras agravan el «abismo» entre Zapatero y Rajoy
El PSOE cree que el riesgo de España es «insignificante» y el PP ve sólo deseos y no realidades

Rodríguez Zapatero se dirige en el Congreso hacia los escaños donde se sientan los populares
Las turbulencias financieras llegadas a Europa desde Estados Unidos, víctima de una importante crisis en su mercado hipotecario de alto riesgo, han acrecentado aún más si cabe el abismo que parece separar la visión que el jefe del Ejecutivo y el líder de la oposición tienen sobre las perspectivas de España. Así, donde el presidente José Luis Rodríguez Zapatero sólo ve «fuerza», «solidez» y «solvencia» en la economía nacional, Mariano Rajoy aprecia «claras» señales de una desaceleración que va a más y que ya han empezado a sufrir en sus bolsillos miles de familias españolas. El escenario de su penúltimo enfrentamiento político fue el Pleno del Congreso de los Diputados, el primero tras las vacaciones veraniegas, que los populares centraron esta vez en los problemas económicos del país, dejando a un lado otras cuestiones recurrentes para ellos, como el terrorismo. Poco antes, Rodríguez Zapatero había calentado motores hablando de vivienda y reiterando una vez más que en unas semanas presentará un ambicioso plan para potenciar el alquiler, sobre todo entre los jóvenes, del que todavía no se conoce casi ningún detalle salvo una presumible ayuda fiscal. Pese a ello, el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, dijo que la vivienda es una de las «asignaturas pendientes» de la actual administración socialista, al tiempo que reprochó al presidente su símil futbolístico sobre que España juega en la Champion League (Liga de Campeones) de las economías mundiales, cuando «la cruda realidad es que no estamos entre los primeros porque los jugadores (trabajadores) son de segunda y la industria e equipamientos son de tercera». En esta misma línea, Rajoy advirtió que «no hay nada peor que no querer reconocer la realidad porque eso impedirá tomar medidas». Herencia «superada» A juicio del líder del PP, Rodríguez Zapatero «confunde sus deseos con la realidad» y toma a los españoles por «ignorantes» al no adoptar las reformas económicas que son necesarias y seguir viviendo de «una inercia que ya se acabó». En este sentido, le emplazó a acometer una nueva rebaja del impuesto de la renta y sus retenciones, destinada a facilitar que las familias con menos renta puedan afrontar mejor los pagos hipotecarios. El jefe del Ejecutivo, sin embargo, evitó hablar de posibles cambios y optó por una respuesta más política, en la que negó que hubiera «herencia» de los 'populares', ya que «han sido superados en todos los parámetros por los socialistas». «Les cuesta tanto reconocer que la economía del país ha mejorado como asumir que perdieron las elecciones generales de 2004%», le espetó Rodríguez Zapatero a un Rajoy que poco antes le había criticado sus «mensajes disparatados». Ya en un tono más bajo, pero también más técnico, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, afirmó que la incertidumbre que reina en los mercados financieros internacionales «apenas» afectará a España «gracias al esfuerzo de estos años», al tiempo que tachó de «despreciables» los riesgos que existen para ella. El ministro insistió en que «aquí no hay ninguna crisis, sino una ralentización del crecimiento de acuerdo con lo previsto». En cualquier caso, con crisis o sin ella, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, comparecerá el martes próximo en el Congreso para informar de la situación actual del sistema financiero español en el contexto internacional.