El ministro cifra en un 70% la reducción de llegadas respecto al 2006

La Operación Centinela salvó la vida a unos 10.000 inmigrantes

El PSOE congela en el Congreso la ley que endurecía la entrada y que apoyaban el PP y los nacionalistas

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efe | las palmas

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El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, aseguró ayer que la «Operación Noble Centinela» de lucha contra la inmigración irregular ha permitido salvar la vida a más de 10.000 personas y que la llegada de inmigrantes a Canarias se ha reducido un 66 por ciento en lo que va de año. A final de año, el descenso en la llegada de inmigrantes al archipiélago será previsiblemente del 70 por ciento, en comparación con 2006, indicó Alonso en Las Palmas de Gran Canaria, donde hoy visitó el Centro de Coordinación Regional de Canarias. El ministro anunció que España cederá en breve varios aviones y medios aéreos a Senegal, Mauritania y Cabo Verde, por valor de ocho millones de euros, que permitirán a esos países una mayor vigilancia de sus fronteras en la lucha contra la inmigración irregular. La «Operación Noble Centinela» ha permitido detectar, desde su puesta en marcha en mayo de 2006, 134 embarcaciones con 10.168 irregulares a bordo, explicó Alonso. Frenazo a la nueva ley Por otra pare, el PSOE ha decidido congelar en el Congreso una reforma que endurece la ley de Extranjería y que se aprobó hace tres semanas en el Senado con los votos de PP, CiU, PNV y Coalición Canaria. Los socialistas consideran que acometer ahora, en puertas de unas elecciones generales, una modificación de amplio alcance sobre la regulación de extranjeros está condenada al fracaso porque el acuerdo sería imposible. La propuesta, entre otras cuestiones, aboga por acabar con el empadronamiento de los sin papeles y del arraigo como forma de conseguir la regularización. La cámara alta aprobó el pasado 13 de septiembre una proposición de ley orgánica de medidas para la lucha contra la inmigración clandestina impulsada por los populares y los nacionalistas canarios, y que recibió el apoyo de los senadores nacionalistas catalanes y vascos. El PSOE y Entesa Catalana de Progrés se opusieron, pero su rechazo fue insuficiente y la iniciativa salió adelante con 106 votos a favor y 96 en contra. El texto entró en la comisión de Trabajo y Asuntos Sociales del Congreso, pero el partido gubernamental no tiene intención de abordar la norma y pretende que decaiga con el final del periodo de sesiones.

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