«Es lógico que no haya sentimiento de comunidad»
Los datos ponen de manifiesto la falta de un desarrollo homogéneo en el conjunto de la comunidad, según explicó Agustín Prieto, quien expuso que «es en realidad la franja oeste, el antiguo Reino de León», la menos beneficiada por la situación, por lo que entendió que en ocasiones puede entenderse que algunos de sus ciudadanos no se sientan integrados en el conjunto de la comunidad. «Hay que vertebrar también el sector industrial para que todos nos sintamos más cómodos» en el conjunto de la autonomía. «Una comunidad no homogénea, no puede sentirse identitariamente unida», precisó. El secretario autonómico de la Unión General de Trabajadores explicó que en Castilla y León existen subsectores con importantes potencialidades, además del agroalimentario, industrias ligadas a la construcción y las actividades de alta y media tecnología. Entre ellos, citó el sector de madera y mueble; el energético, donde consideró preciso la creación de un mapa energético, que, «de manera progresiva y ordenada, bascule hacia la producción eléctrica con energías renovables y a una mejora sustancial de todo lo relacionado con el tratamiento integral del agua». Desarrollo ordenado Prieto, quien consideró que sí se han dado pasos importantes, insistió en la necesidad de que la política industrial de la comunidad «tenga como objetivo básico y transversal en todas su actuaciones conseguir un reequilibrio interprovincial, por medio de un desarrollo ordenado territorialmente, tanto de actividades industriales maduras como de aquellas con mayor contenido tecnológico». Estas consideraciones se derivan de que en León, las tres ramas de actividad más significativas fueron alimentos y bebidas (16,9%); productos minerales no metálicos (12,7%) y extracción y aglomeración de antracita y hulla, lignio y turba (11,7%).