La vicepresidenta se reunirá con las televisiones comerciales para que la violencia no sea espectáculo
El Gobierno convoca a las cadenas de TV para luchar contra el maltrato Una nueva campaña insta a los testigos de las agresiones que no se callen y denuncien
De la Vega tratará con las asociaciones para impulsar medidas contra las agresiones?machistas
El maltrato machista «no puede ser un espectáculo ni puede ser un contenido informativo más». La vicepresidenta del Gobierno trasladará este criterio, junto con una petición de responsabilidad y ayuda, a los operadores privados de televisión. en la reunión que mantendrá con Uteca (Unión de Televisiones Comerciales) la semana próxima. Fernández de la Vega convocará a los representantes de las cadenas privadas para analizar de nuevo el tratamiento televisivo a los casos de violencia de género, después del asesinato de Svetlana por parte de su ex novio la semana pasada, a los cuatro días de haber intentado él reconciliarse sin éxito en el programa El Diario de Patricia , de Antena 3. Sobre el presunto asesino pesaba una orden de alejamiento después de varias denuncias interpuestas, retiradas y de nuevo interpuestas, por la mujer, de origen ruso. Fernández de la Vega no quiso responsabilizar a las televisiones de este tipo de sucesos, muertes de maltratadas casi «en directo». Reclamó ayuda para encontrar la mejor manera de tratar este tipo de fenómenos y fórmulas que permitan «aislar socialmente a los maltratadores y arropar a las víctimas». Se reunirá, dijo, en busca de compromisos y no duda de la «voluntad de colaboración» de las cadenas privadas. Antes de fijar límites o restricciones por vía legal, prefiere «escucharlas y buscar acuerdos». Código de autorregulación Los operadores televisivos suscribieron en el 2004 un código de autorregulación que, entre otras permisas, fija un horario de protección infantil incumplido a menudo por casi todas las cadenas, privadas sobre todo y, a veces también por las públicas. El Diario de Patricia y otros programas similares se emiten incluso en la franja de sobreprotección de potenciales espectadores infantiles, que va de cinco de la tarde a diez de la noche. El caso de Svetlana no es el primero en el que una mujer muere a manos de su maltratador tras aparecer en televisión. El más célebre es el de la granadina Ana Orantes, quemada viva por su marido en 1997 poco después de denunciar su calvario ante las cámaras. Fernández de la Vega mostró su preocupación por el repunte en el número de muertes de mujeres víctimas de maltrato y reclamó de las instituciones, ciudadanos, agentes sociales y medios de comunicación «soluciones imaginativas» y trabajo conjunto para erradicar esta lacra. Más tajante que la número dos del Ejecutivo, la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Encarnación Orozco opina que el esfuerzo de los poderes públicos retrocede con determinados tratamientos informativos sobre la mujer y la violencia machista en los medios de comunicación. Algunos programas «refuerzan roles y dejan en agua de borrajas todo el esfuerzo que se está haciendo por parte de los poderes públicos los juzgados, las fuerzas y cuerpos de seguridad, más medidas de ayuda... todo eso se queda en nada si en los medios de comunicación no se tiene esa apuesta decidida por cambiar el modelo cultural», afirmó en Radio Nacional. El maltrato de género que sufren decenas de miles de mujeres a manos de sus parejas en España no es cosa de dos, víctima y maltratador, ni siquiera de su círculo familiar más estrecho. Es una mancha que ensucia a todos, vecinos, compañeros de trabajo de ambos, amigos, conocidos... a todos los que de un modo u otro son testigos de ese infierno o lo intuyen al otro lado de la pared. Mañana se celebra el Día internacional para la erradicación de la Violencia de Género e instituciones y organizaciones de mujeres apelan esta vez a los «testigos mudos» que somos todos. Sin una intensa implicación social acabar con la violencia de género será imposible y más mujeres sufrirán y morirán. «Estamos todos muy preocupados», admitió este viernes la vicepresidenta del Gobierno. La ley integral funciona, las mujeres denuncian más, mejora poco a poco la protección que se les brinda, pero no es suficiente. «Hay que hacer más, tenemos todos que hacer más», insistió Teresa Fernández de la Vega. Hace años un eslogan antiincendios caló en la entonces escasa conciencia ambiental de los españoles: «Cuando el monte se quema, algo tuyo se quema». El Ejecutivo, por boca de su número dos, y distintas organizaciones sociales intentan ahora trasladar esa misma idea a la conciencia de todos los ciudadanos, aplicada a la lucha contra la violencia machista. No basta con repudiar el maltrato, hay que actuar, denunciar si se tienen sospechas de que hay una maltratada cerca, acabar con «la impunidad social que todavía existe», como se ha terminado con la impunidad penal de las agresiones y del asesinato de mujeres por parte de sus compañeros, explicaba ayer Enriqueta Chicano, presidenta de honor de la Federación de Mujeres Progresistas. El patio de mi casa La campaña El patio de mi casa difundirá estos días un anuncio de impacto. Se ve un patio de vecinos, en una vivienda se oyen gritos y un hombre agarra de malos modos a su mujer. Unas niñas al corro cantan la vieja tonada infantil con la letra cambiada. «El patio de mi casa no es particular, cuando pegas se enteran todos los demás...». En otro piso, un vecino levanta el teléfono y llama a la policía. El spot quiere desasosegar y lo logra. Se trata de «que nadie se sienta cómodo sabiendo que tiene a un maltratador en el piso».