Francia condena a 45 años de cárcel a los tres etarras juzgados por extorsión
Un tribunal especial antiterrorista de París condenó este viernes a 15 años de prisión a cada uno de los tres militantes confesos de ETA juzgados en el primer proceso celebrado en Francia contra las tramas recaudatorias del impuesto revolucionario. Ane Miren Alberdi, Carlos Sáez de Egilaz y Kristina Goirizelaia tendrán que cumplir íntegramente al menos dos tercios de la pena impuesta, es decir, diez años, y no podrán quedarse a residir en Francia cuando salgan de la cárcel. El veredicto reproduce la petición formulada la víspera por el fiscal Christophe Teissier, quien había resaltado que «el dinero es el nervio de la guerra, lo que hace que la maquinaria mortal de ETA siga funcionando». Planteó que los procesados eran «terroristas puros y duros que cumplen una misión especialmente importante» y que formaban «un comando operativo que de la A a la Z prepara y organiza la extorsión de fondos». Los «borroka», a prisión El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz encarceló ayer a cinco de los seis jóvenes detenidos el martes en Vitoria porque considera que son dirigentes en Álava de la organización terrorista Segi y jefes de los grupos que ejercen la kale borroka en esta provincia vasca. Pedraz cree que tanto Araitz García como Ander Garay, Aitor Juárez, Bergoi Madrenaz y Ganeko Urcelay son «dinamizadores» de una «estructura organizada con el fin de planificar la violencia callejera y con apoyo a la estrategia diseñada al efecto por ETA».