| Reportaje | De campaña por el rastro |

«Lo estamos dando, lo estamos regalando»

Los sondeos auguran un desenlace electoral muy ajustado en la provincia y los candidatos de PP y PSOE optaron ayer por recorrer el rastro para captar votantes indecisos

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S. C. Anuncibay - león
León

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La agenda dibujada por el PP y el PSOE para el tercer día de campaña coincidió en echar a los políticos leoneses a la calle, a captar el voto de los indecisos y pulsar la opinión de los votantes. Los candidatos leoneses de los dos partidos mayoritarios se dieron ayer un paseo por el tradicional mercadillo de Papalaguinda, el Rastro, donde se cocinan eslóganes con ingenio para avivar las compras. Entre una multitud sorprendida ante la presencia de cámaras de televisión y reporteros gráficos, unos y otros estuvieron repartiendo sonrisas, besos, abrazos... Y esquivando a los de ideología contraria, separados sólo por unos pocos metros, los que concedió la media hora de retraso entre la convocatoria socialista, a las doce de la mañana, y la popular, a las doce y media. En la primera procesión de proyectos y compromisos iban el ministro de Defensa y número 1 al Congreso por León, José Antonio Alonso, acompañado por el secretario provincial del PSOE, Miguel Martínez, por el alcalde Francisco Fernández, y por todos los integrantes de la lista. Clavel en mano, que no rosas, Alonso sorteó a los cientos de leoneses que a esas horas anhelaban la ganga entre la fila de puestos ambulantes como él busca el refrendo mayoritario. «Pero si eres mucho más guapo y alto en persona», le dijo una señora al ministro, quien recibió el halago con una buena sonrisa, aliño prioritario en cualquier campaña con vocación de llegar al electorado. Paso a paso, mientras Alonso desgastaba zapato, atraía a una masa de gente, distraída en muchos casos por la presencia de alquien que parecía importante, pero al que algunos no alcanzaban a ubicar. «Dejaos de repartir tanto clavel y bajarnos los impuestos», chillaba una de las vendedoras del mercado cuando Alonso, y el resto de socialistas, pasaban por su tienda de ropa. Otros, los que más, se acercaban al ministro, al alcalde... y les engullían con arengas de apoyo: «Os vamos a votar, a ver si ganamos o sois los mejores», fueron algunos de los gritos más oídos, aunque también hubo quien huyó del rojo socialista nada más ver el programa del partido del puño y la rosa. «Uf, yo soy de las otras, no quiero nada; o están invadiendo el país», las consignas alzadas desde el otro lado de la barrera. Cuando los miembros del PSOE alcanzaban la mitad del paseo, después de soportar alguna que otra reivindicación y escuchar quejas, pocas, pero alguna hubo, al otro lado de la avenida, donde Guzmán celebra el inicio del rastro, el PP, sin Juan Morano, porque estaba de mitin en La Bañeza, preparaba su maquinaria, engrasada con la estrategia del merchandising, que nunca falla. Según ondearon en alto los bolígrafos, mecheros, llaveros y programas, los simpatizantes buscaban entre el gentío la forma de hacerse un hueco para coger cualquiera de los soportes publicitarios, por un día disfrazados de utilidad. Arancha Miguélez, Isabel Fernández, Teodoro Martínez y Carmen González Guinda desaparecían entre corros de gente y sus voces las disipaban las consignas de apoyo pronunciadas por muchos de los leoneses que pasaban a su lado. «Vamos a ganar seguro, sois los mejores», gritaban los más confiados, mientras que algún topo decía: «¿A estos que les den tila?». «Si ganan los otros estamos buenos», trasladó un matrimonio a Teodoro Martínez, mientras éste intentaba contentar a todos los que pedían, de forma atropellada, mecheros, bolígrafos y programas. A escasos metros, los coches de campaña con la imagen de Zapatero y Rajoy convivían en una inusitada armonía mientras escupían, por un altavoz de alcance, melodías y lemas persuasorios. Unas frases que quedaban huérfanas en el bullicio del mercadillo, donde los vendedores ofrecen sus productos a voz en grito: «Lo estamos dando, lo estamos regalando o nostros ofrecemos calidad a precios más bajos que los del Carrefour», bien podían ser eslóganes de esta campaña.

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