Los restos de una sinrazón

RAMIRO
El felpudo quemado, cristales ahumados y pequeños daños materiales son algunas de las secuelas que quedaron tras el lanzamientos del artefacto explosivo contra la sede del PSOE, una sinrazón que si no causó más daños fue por la rápida actuación de la Policía Nacional y Local, quien habían sido, también rápidamente, alertados de los hechos por los vecinos de la zona.