La quema de contenedores en Valencia pone en peligro las fallas El director de un banco dirigía una banda de estafadores
El vandalismo volvió a adueñarse de las calle de Valencia durante la madrugada del sábado, con la quema de una veintena de contenedores en el distrito de Algirós. Las gamberradas comenzaron pasada la medianoche. Los vecinos avisaron a la policía nada más ver el primer contenedor en llamas. Muchos ciudadanos, con extintores domésticos, trataron de atajar las llamas mientras llegaban los bomberos y, así, impedir que se extendieran a los coches estacionados en la zona. La escena se repitió durante casi tres horas. Los gamberros mantuvieron en jaque a las fuerzas de seguridad prendiendo fuego a los contenedores ubicados en calles alternas. Las asociaciones vecinales expresaron el temor que con la plantá de las fallas, los gamberros puedan proceder a quemar los monumentos. La policía ha detenido al director de una sucursal bancaria de Fuenlabrada como máximo responsable de una banda de dominicanos, españoles y congoleños, dedicada a la estafa continuada y cuyo botín supera el millón de euros. El principal encausado, José María C.Q, de 42 años, era el director de la sucursal bancaria desde donde se gestionaban créditos personales a las víctimas, y que antes eras captadas por colaboradores de éste, según informó ayer oficialmente la Jefatura Superior de Policía de Madrid. Los dos acusados de ser los captadores son Olivo D.E., dominicano de origen, nacionalizado español, de 43 años y con dos antecedentes por delitos similares, y Christian I.M, congoleño de 42 años.