Una de las víctimas asegura que la madre permitió los abusos contra las menores
La caída de un cable genera otro caos en Cercanías de Barcelona Condenado a 94 años por violar a sus hijas durante más de veinte años

A.C.R. fue condenado por la Audiencia de Pamplona
La caída de un cable de 25.000 voltios sobre una catenaria de tren en el término de Montcada i Reixac, en el límite con Barcelona, causó ayer cortes y retrasos en el servicio de las líneas 3, 4 y 7 de Cercanías durante unas 3 horas y ha dejado sin luz a unos 500 abonados del distrito de Nou Barris. El incidente ha tenido su origen minutos después de las 11.00 horas cuando una excavadora que trabajaba en unas obras en la confluencia de las calles Canigó y Molina de Montcada ha dañado un cable subterráneo, lo que a su vez ha provocado una sobrecarga en unos cables de una torre eléctrica cercana, uno de los cuales se ha desprendido y ha caído sobre una catenaria en las proximidades de la estación de Montcada-Bifurcació. La caída del cable lleegó a originar un incendio en una zona. La Audiencia Provincial de Navarra ha condenado a 94 años de cárcel a un individuo que durante 20 años violó a sus tres hijas a las que sometió además a todo tipo de abusos sexuales. La sentencia destaca que la madre de las chicas, que en el juicio declaró a favor de su marido, conocía las vejaciones a las que eran sometidas. El tribunal considera a A.C.R., de 56 años y natural de la localidad de Cilleros (Cáceres), autor de seis delitos de violación, un intento de violación, un delito de estupro y un abuso sexual, todos ellos cometidos contra sus hijas. La sentencia cree probado que las tres menores, nacidas en 1974, 1978 y 1982, fueron sometidas a «múltiples tocamientos y violaciones» desde los tres años. Dos de ellas fueron violadas reiteradamente mientras que la tercera sufrió abusos. No obstante, la audiencia le absuelve de seis delitos de violación y de tres de abusos sexuales, ya que esos hechos fueron cometidos hace más de 20 años y, por tanto, están prescritos penalmente. El fallo impone además el pago de una indemnización de 60.000 euros a una de sus hijas y de 20.000 euros a otra de las entonces menores. El condenado tampoco podrá acercarse ni comunicarse con sus hijas una vez abandone la cárcel. Según los magistrados, el pedófilo practicó los abusos «con pleno conocimiento y voluntad». La sala rechaza así el informe psiquiátrico aportado por su defensa que sostenía que el condenado sufría una desviación sexual que le llevó entender el «vínculo paterno filial» de manera «incorrecta e incestuosa». Tras la lectura pública de la sentencia, y ante la abultada pena impuesta, la Fiscalía, que había reclamado 142 años de cárcel, pidió a la Audiencia Provincial el inmediato encarcelamiento del violador, a lo que accedió la sala.