La Junta notificó el primer fallecimiento en febrero y el segundo hace diez días
«Mi hermano llevaba una vida muy sana y nunca tuvo contacto ni con terneras ni con vacas» Hermano de uno de los fallecidos La Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León notificó el pasado mes de febrero al Registro Nacional de Encefalopatías Espongiformes Transmisibles Humanas del Instituto de Salud Carlos III la existencia de un caso de la variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) en Castilla y León, siguiendo el protocolo establecido y después de obtener la confirmación del laboratorio de referencia del Hospital de Alcorcón (Madrid). El caso fue notificado a nivel internacional, confirmando que se trataba del segundo caso de la enfermedad nueva variante que aparecía en España. Según explicaron fuentes de la Junta a través de un comunicado, junto con la Consejería de Sanidad de Castilla y León, el Ministerio de Sanidad y Consumo valoró el caso y «no se consideró necesaria» ninguna otra actuación más allá del entorno del fallecido, ya que entraba «dentro de lo esperado» desde hace años en que comenzaron a aparecer algunos afectados en toda Europa. Hace diez días, la Consejería de Sanidad notificó al Registro Nacional un nuevo fallecimiento que había sido también confirmado anatomopatológicamente por el Hospital de Alcorcón. El caso es el tercero de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, nueva variante en nuestro país y fue también notificado a la Comisión Europea. Los casos se hicieron públicos a través de unas declaraciones realizadas por el director del Centro Nacional de Referencias de las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles, Juan José Badiola, que aseguró en una emisora de radio que el 2008 será un año «clave» en la aparición de casos porque ha finalizado el periodo de incubación. Posteriormente, la Junta de Castilla y León confirmó la existencia de los dos fallecimientos, que se unen al ocurrido en el 2005. Los científicos advertían ya en esa fecha y tras conocer este primer caso que había posibilidades de que no fuera la única muerte en humanos en España por la dolencia de Creutzfeld-Jakob. La causa es que los controles intensivos de los animales enfermos se instauraron en el 2000, y el periodo que tarda la enfermedad en manifestarse puede llegar a los 10 años. Los expertos recuerdan, por tanto, que es posible la aparición de nuevos enfermos hasta el 2010, fecha en la que sitúan el límite de seguridad. Existen cuatro tipos de enfermedad de Creutzfeldt-Jakob: esporádica, familiar, iatrogénica y variante. El cuarto tipo fue definido en 1996 a raíz de la situación producida en el Reino Unido y a éste se atribuye al contagio a través del consumo de productos de animales.