Las bases del PSOE reclaman un gabinete de ministros con más peso político
El PSOE quiere un Gobierno más político. Es el mensaje que, durante cuatro años, han lanzado los socialistas a su secretario general en reuniones internas del partido y del grupo parlamentario. El último en lanzar la piedra -él, sí, en público- fue Felipe González. Repescado como refuerzo electoral en la pasada campaña, al ex jefe del Ejecutivo no le dolieron prendas en espetar a su sucesor ante decenas de miles de seguidores aquella frase demoledora: «Lo habéis hecho muy bien, pero no lo habéis explicado bien». No era una opinión personal. Es una queja compartida por el aparato de Ferraz. Una de las carencias a las que se enfrenta José Luis Rodríguez Zapatero al apostar por un Ejecutivo de continuidad. El presidente, que en cada crisis de Gobierno ha mostrado su querencia por los cambios graduales más que por la regeneración, apuesta por cambios de estructura y no tanto por renovar de caras. Caldera, con nuevo destino En el entorno de Zapatero se barajaba ayer que Jesús Caldera no será ministro por incompatibilidad con su nuevo destino. Habrá, según fuentes socialistas, algún ministerio de nuevo cuño como el de Innovación y Empresa, que surgirá a partir de una fragmentación de Industria y Educación. Con su creación Zapatero intenta combatir uno de los principales problemas de la economía española, que arrastra desde hace ya muchos años un fuerte déficit de inversión en tecnología, investigación y desarrollo, clave para el crecimiento del PIB. Las reformas de más amplio calado para hacer el Ejecutivo «más funcional», según sus propias palabras, tendrán que esperar en cambio un tiempo, hasta que se remitan y aprueben en las Cortes las anunciadas reformas de la ley del Gobierno, de la ley de la organización y el funcionamiento de la Administración del Estado y de la del régimen de la administración y el procedimiento administrativo común. UPL pide la autonomía Por su parte, la Unión del Pueblo Leonés difundió ayer un comunicado para felicitar a Zapatero por su investidura y recordarle sus compromisos con León, y pedirle que sea sensible con «la legítima aspiración» de lograr una autonomía propia.