ETA intenta atentar contra los Tedax en Navarra con una bomba trampa
ETA intentó ayer sin éxito atentar contra los artificieros de la Guardia Civil con una bomba-trampa en una subestación de telefonía y televisión en un monte de la localidad navarra de Lapoblación, a unos 90 kilómetros de Pamplona. Los terroristas habían colocado una primera bomba-cebo para atraer a los Tedax que no llegó estallar, de modo que cuando explotó el segundo artefacto cargado con metralla no había agentes. Según mandos de la lucha antiterrorista, el artefacto que debía haber alcanzado a los artificieros estalló poco antes de las 11:00 horas, justo cuando acababa la toma de posesión del presidente Zapatero. Los terroristas, que no realizaron llamada previa de aviso, habían colocado el artefacto en una caseta que alberga equipos de transmisión. La bomba estaba en una caja metálica y a la altura de la cabeza, para alcanzar a los artificieros en zonas vitales y dificultar de paso que pudiera ser manipulada por un robot. La deflagración sólo causó daños materiales, ya que únicamente tres de los seis kilos de explosivo (probablemente amonal) llegaron a detonar. El resto se encontraba en mal estado. El error provocó que tampoco la metralla saliera despedida. Un cazador dio aviso, después de escuchar una pequeña detonación y ver que había una nube de polvo y humo junto a las instalaciones. Los grupos de desactivación, que procedieron en primer lugar a neutralizar el explosivo restante de la bomba que había estallado, de inmediato descubrieron que en las cercanías había otro artefacto sin metralla y con menos explosivo, el señuelo para atraer a los Tedax y al que habían colocado el cartel «peligro bomba ETA».