El presidente del Partido Popular pide unidad a cambio de integración ante la crisis de su partido

Rajoy integrará a los díscolos para recuperar la unidad dentro del PP

El líder de los populares da por zanjada la bronca con Esperanza Aguirre «si es que la hubo»

Esperanza Aguirre conversa con Mariano Rajoy y el secretario general del PSM de Madrid, Tomás Gómez

Publicado por
Magis Iglesias - madrid
León

Creado:

Actualizado:

Mariano Rajoy empieza a dar muestras de desgaste por la profunda tensión interna que vive el PP y pide unidad a cambio de integración. Este martes dio el primer paso en esa dirección al zanjar sus diferencias con Esperanza Aguirre en la fiesta de la Comunidad de Madrid, donde ambos se dejaron ver juntos y el líder de los 'populares' prometió que el partido llegará al congreso de junio más unido. Es lo que ocurrirá, al menos, en el debate sobre la propuesta para la celebración de primarias porque el PP de Madrid ya se desmarca de esta iniciativa. Pero la crisis interna amenaza con discurrir por otros derroteros. Mientras la bronca en las filas populares lejos de calmarse se amplifica a medida que se acerca el cónclave de Valencia, el candidato a la reelección trata de mostrarse optimista y asegura que la situación es «mejor que hace quince días», al tiempo que vaticina que dentro de otras dos semanas «todavía estará mejor». Para demostrarlo, cerró el primer frente de combate que le tenía planteado la presidenta del PP de Madrid. En declaraciones a los periodistas, Rajoy aseguró que la polémica entre él y la dirigente madrileña está «absolutamente zanjada». En sus conversaciones con Aguirre de los últimos días, Rajoy buscó serenar los ánimos, accedió a cambiar de planes para asistir a la recepción de este viernes, compartir con ella la presentación de un libro el próximo lunes e incluso participar en el mitin de San Sebastián de los Reyes, que se celebrará el 25 de mayo con motivo del aniversario de las elecciones autonómicas. Pero se quejó de la actitud del vicepresidente de Madrid, Ignacio González, al que acusó de azuzar a los sectores críticos con la dirección nacional. Sin acallar las voces No es éste el único síntoma que ha dado el líder de los populares de su preocupación por las voces discrepantes que se multiplican en su partido desde la derrota electoral. Apenas ha podido acallar las voces de los diputados desafectos cuando ya tiene que afrontar la constitución de un nuevo equipo para dirigir el partido. Por eso, no le costó admitir que el PP atraviesa «momentos difíciles» pero aseguró que el partido dará la talla para responder a las expectativas de sus votantes. «A pesar del ruido que hay», concedió, «este partido va a presentarse al congreso unido», prometió. El líder de la oposición sabe que los estudios demoscópicos atribuyen al PP un desplome vertiginoso de su apoyo electoral, como consecuencia de la crisis de liderazgo por la que atraviesa, según confirmaron fuentes populares. Espoleado por esta realidad, aprovechó su presencia en la fiesta de la Comunidad de Madrid para prometer «un esfuerzo de integración» y construir con todos el futuro porque tiene intención de «dar oportunidades a quien lo merece y tiene ganas de trabajar». «No se ganan amigos por vía de sustitución sino de ampliación», explicó Mariano Rajoy cuando proliferan los políticos que se sienten castigados.

Cargando contenidos...