Los cinco activistas están acusados de atentar contra autobuses, sedes de partidos y cajeros
Detienen a los autores de actos violentos en la margen izquierda de Vizcaya
La cúpula de ETA, dirigida por el jefe del «aparato político», se reúne mensualmente
La Policía autónoma vasca detuvo ayer a cinco activistas de la «kale borroka» a quienes acusa de atacar con artefactos incendiarios autobuses urbanos, sedes de partidos políticos, instalaciones públicas y varios cajeros automáticos. El operativo, que se mantiene abierto, fue coordinado por el juzgado número 4 de la Audiencia Nacional y se inició a las siete de la mañana cuando varias furgonetas de la ertzaintza y agentes de paisano registraron y precintaron un local de la localidad vizcaína de Baracaldo ocupado ilegalmente por grupos de jóvenes abertzales. La intervención policial permitió detener a cinco jóvenes con edades comprendidas entre los 22 y los 30 años. Se trata de Gorka Serna, Héctor Franco, Sendoa Jurado, Mikel Petuya y Unia Frías, a quienes se acusa de varios atentados callejeros, entre ellos el que destrozó la estación de Renfe en Lutxana (Baracaldo) en febrero de 2007. La Consejería vasca de Interior atribuye al grupo la mayor parte de los actos de «kale borroka» perpetrados en la margen izquierda de Vizcaya en los últimos meses. Durante la operación, la ertzaintza registró los domicilios de los arrestados en Baracaldo y al menos dos locales vinculados a sus actividades. En ellos se incautó de varios ordenadores y discos duros. Uno de ellos fue localizado en un patio interior hasta donde había sido descolgado minutos antes de los registros para ocultarlo a la Ertzaintza. Los detenidos fueron trasladados a Madrid para ser puestos a disposición de la Audiencia Nacional. Juicio contra Susper El comité ejecutivo de ETA se suele reunir con periodicidad mensual y generalmente está liderado por el jefe del aparato político, según revelaron ayer policías antiterroristas franceses en el juicio que se sigue en París contra el ex dirigente de la banda Ibon Fernández Iradi, «Susper», y cuatro presuntos activistas. En la segunda jornada, el presidente de la Sala Especial de lo Criminal leyó las declaraciones ante la policía española por cinco empresarios extorsionados.