El artefacto derribó 40 metros de fachada pero no causó heridos entre los 50 trabajadores
ETA atenta sin aviso previo contra la rotativa de «El Correo» en Zamudio
La investigación se centran en etarras «legales» a los que dirigen Martitegi y Arkaitz Goikoetxea Par

Un agente de la Ertzaintza graba en vídeo en la zona donde se produjo la explosión de madrugada
ETA atacó este domingo las instalaciones del diario El Correo , de Zamudio (Vizcaya), con una mochila-bomba cargada con unos cinco kilos de explosivo que milagrosamente no causó víctimas personales pero sí cuantiosos daños materiales. El artefacto, que estalló cinco minutos después de las tres de la madrugada sin previo aviso, destruyó parte de la fachada y del tejado del edificio que alberga la rotativa, pero no causó lesiones a ninguno de los cincuenta empleados que trabajaban en ese momento en la planta de impresión. Las Fuerzas de Seguridad están convencidas de que el atentado es obra del comando Vizcaya, un numeroso grupo de terroristas legales (no fichados por la policía) dirigidos por los etarras liberados (a sueldo de la banda) Jurdan Martitegi y Arkaitz Goikoetxea. Este comando, al que los investigadores imputan más de veinte atentados desde agosto de 2007, es el responsable casi exclusivo de la ofensiva criminal lanzada por ETA desde que hace un año rompiese de forma oficial los catorce meses de alto el fuego indefinido. El atentado se produjo al día siguiente de que se cumpliese el 40 aniversario de la muerte del guardia civil José Pardines, que fue la primera de las más de 800 personas asesinadas por la banda criminal. Según las primeras investigaciones, los terroristas saltaron la valla que cierra el perímetro de seguridad del edificio, se dirigieron a la fachada posterior del inmueble y colocaron junto a la pared una mochila-bomba programada.