El líder popular alaba el coraje del ex presidente para lograr que España entrase en el euro
Rajoy sella la paz con Aznar y ofrece a San Gil un puesto en el comité ejecutivo
El presidente del PP aún dispone de un cargo de libre asignación vacante en la dirección
Después del tormentoso congreso de Valencia, las aguas vuelven a su cauce en el PP y los primeros en dar ejemplo de reconciliación han sido sus máximos dirigentes, Mariano Rajoy y José María Aznar. Los presidentes del PP y de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (Faes), que dirimieron sus discrepancias en el cónclave del fin de semana, hicieron las paces este lunes en la reunión del patronato que comparten. Horas después, Rajoy elogió los éxitos económicos de los gobiernos de José María Aznar y, en el Foro ABC, declaró que se lleva «estupendamente» con el presidente de honor del PP. «Es mi presidente, el presidente de mi partido, me ha dado muchas oportunidades y yo las he aprovechado», explicó el líder popular tras encomiar el «coraje» y la «decisión valiente» de Aznar al afrontar la crisis económica en 1996 y lograr así que España entrara en el euro. Previamente Rajoy y el ex presidente del Gobierno se encontraron en la reunión de Faes, se saludaron amistosamente ante los restantes patronos de la fundación, a la que se incorporaron los nuevos dirigentes del PP. Según fuentes de los asistentes, «los dos hicieron esfuerzos por superar cualquier tensión que pudiera haber entre ellos» y estuvieron «muy cordiales». En una clara muestra de su determinación de volver a guardar silencio después de haber reconvenido a su sucesor en el congreso, Aznar anunció que muy pronto volverá a salir de viaje, lo que hace prever una pacífica conferencia de inauguración del curso de verano de Navacerrada, que pronunciará el lunes. Además, según informan fuentes de Faes, el presidente de honor felicitó al PP por la celebración del Congreso y dio la bienvenida al nuevo equipo directivo. Aznar invitó al líder del PP a cerrar la sesión de trabajo y Mariano Rajoy no puso un reproche ni una queja en sus palabras y se limitó a agradecer el trabajo realizado por Faes. Como ya había hecho las paces con Aznar, Rajoy pudo alabar con comodidad al ex presidente del Gobierno cuando criticó la actitud ante la crisis económica del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, en una conferencia posterior. También aprovechó la ocasión para poner como ejemplo de la eficacia de sus recetas económicas a la gestión de Esperanza Aguirre, que asistió al acto. Fue durante el coloquio cuando Mariano Rajoy hizo pública una invitación a la todavía presidenta del PP vasco, María San Gil, para formar parte del Comité Ejecutivo, donde todavía puede nombrar un nuevo directivo por designación directa ya que no ha agotado el cupo de cinco que le permiten los actuales estatutos del PP. «Si María San Gil quisiera incorporarse a la vida política yo, con mucho gusto, la nombraría», afirmó.