El PSOE habla sólo de éxitos en los cien días de Gobierno y el PP únicamente detecta «ceguera»
El debate por la crisis amenaza los posibles pactos de Zapatero y Rajoy
Blanco asegura que el Ejecutivo podría aceptar las recetas del PP si no son las de la «vieja derecha»
Blanco aseguró que el acuerdo imprescindible es con los agentes económicos y sociales
La economía se ha convertido ya en el principal campo de batalla entre los dos partidos mayoritarios. En vísperas de la reunión en la que José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy pretenden enterrar sus discrepancias sobre Justicia y política antiterrorista, los partidos mayoritarios airearon su enfrentamiento por la crisis. Donde la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, vio «pasos en la buena dirección», el líder de la oposición, Mariano Rajoy observó sólo ceguera. «Zapatero lleva un año ocultando una realidad que le ha dejado noqueado», dijo. El Gobierno ha puesto en marcha una estrategia política destinada a corresponsabilizar a todos los partidos con la superación de la crisis. Después de haber comprobado la soledad a la que abocó, durante el primer período de sesiones de la legislatura, su decisión de relativizar la dimensión del frenazo económico, pretende ganarse la complicidad de fuerzas como el PNV y CiU. Presupone que ambas, comprometidas con el mundo empresarial vasco y catalán, estarán interesadas en escenificar su pragmatismo y en desempeñar un papel que resulte «útil» a su electorado. Es su único parapeto posible. El vicesecretario general del PSOE, José Blanco, aseguró este lunes que el Ejecutivo está dispuesto a compartir propuestas con el PP, siempre que sus recetas no sean las de la «vieja derecha». Sin embargo, los socialistas son conscientes de que sellar un pacto con Mariano Rajoy en esta materia es misión imposible porque ha convertido la economía en el eje central de su política de oposición. No en vano, en ella centró ayer su negativo balance de los cien primeros días de Gobierno. Blanco quitó hierro al asunto y aseguró que el acuerdo verdaderamente «imprescindible e importante» es el que debe producirse entre el Gobierno y los agentes económicos y sociales. Una vez alcanzado se buscará el consenso con todas las fuerzas políticas de la cámara sin excluir, según dijo, al PP. «Me parece que remar juntos es una buena forma de hacer frente a la situación que tenemos por delante». Ahora bien, insistió en que si su propuesta pasa por recortar las políticas sociales, no habrá entendimiento. Los socialistas creen que en la tesitura actual, teniendo en cuenta la limitación de competencias derivada de la pertenencia a la Unión Europea, sólo tienen una baza ante los ciudadanos: erigirse en garantes de los más débiles.