Turismo rural de colaboración, no de competencia con lo existente
La iniciativa empresarial de recuperación del potencial truchero de la provincia que plantean los empresarios del CEL iría acompañada de la creación de una infraestructura de turismo rural que, según los promotores del proyecto, tendría en cuenta sobre todo la supervivencia de los establecimientos ya existentes. «Se trataría de complementar la oferta allí donde sea insuficiente, crearla donde no exista pero respestar las comarcas donde ya estén creadas casas rurales», explica Fuertes. De hecho, según los impulsores del proyecto, este tipo de turismo no supondría una competencia para el actual, sino un complemento. Los pescadores que recorren el mundo a través de los programas que ofrecen estas zonas de pesca acuden en grupos de seis a diez personas, y generalmente realizan su actividad durante la semana, de lunes a jueves; frente al turismo rural habitual, que es fundamentalmente de fin de semana. Además, los pescadores que siguen estas rutas (y que según los empresarios leoneses conocen bien las bondades de los ríos provinciales para la pesca) aprecian en gran medida la calidad de la oferta gastronómica de las zonas a las que acuden. Es un turismo de calidad, de alto o muy alto poder adquisitivo, que se organiza estos viajes con el único objetivo de la pesca, pero que también un gasto importante en alojamiento y disfrute gastronómico. De h echo, la mayor parte de estos pescadores llegarían a León a través del aeropuerto, y la empresa organizadora debe disponer de infraestructura de transporte para llevar a los turistas a los ríos y ayudarles a moverse por la zona donde acuden a pescar. «Se trata de un turismo de alto nivel que aprecia también la gastronomía y calidad del alojamiento» DOMINGO FUERTES Presidente del CEL