Los populares señalan que el Ejecutivo está sin apoyos parlamentarios y con las autonomías enfrentadas
Rajoy llama mentiroso a Zapatero por situar el fin de la crisis en 2009
El líder del PP denuncia que el Gobierno está desbordado por los problemas económicos que sufre el país
El líder del PP utiliza el mal dato del paro como punto de apoyo a su discurso de reproche y crítica a la acción del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, al que describe desbordado por la crisis económica, sin saber cómo afrontar los problemas e instalado en la mentira a los ciudadanos. Con este diagnóstico, acudirá Mariano Rajoy al pleno del Congreso, el próximo 10 de septiembre, en el que comparecerá el presidente del Gobierno para presentar sus medidas para paliar la pérdida de puestos de trabajo. La dirección del partido opositor -en su primera reunión tras las vacaciones de verano- diseñó su estrategia política y parlamentaria para el nuevo curso que estará dedicada, casi exclusivamente, al debate económico como ((prioridad básica de la legislatura». Rajoy celebró la comparecencia parlamentaria de José Luis Rodríguez Zapatero y pidió que «diga la verdad y adopte medidas» porque «lleva más de cuatro años perdiendo el tiempo». Los dirigentes del partido opositor conocieron ayer un informe de su portavoz de Economía, el ex ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, con el dictamen de la actual situación y las perspectivas futuras de la crisis, así como un plan de propuestas de solución que Rajoy llevará a su debate con Rodríguez Zapatero. Los populares consideran que el momento político no es mejor que el económico con «un Gobierno sin apoyos parlamentarios estables, enredado en la crisis y con las corporaciones locales y las comunidades autónomas enfrentadas entre sí y con él». Este panorama que describió Rajoy en la rueda de prensa posterior al debate interno en su comité ejecutivo se agrava, en su opinión, con la respuesta que el Ejecutivo socialista ha dado a los males que afectan a la economía española. «Mintieron antes y después de las elecciones y continúan mintiendo ahora», aseguró. Admitió que una parte de los problemas tiene su origen en elementos externos -como la subida del precio del petróleo y la crisis de las hipotecas subprimes- pero insistió en que España está en peor situación que otros países europeos porque el Gobierno no ha tomado medidas, existe un problema de competitividad, una considerable escalada de los precios e inflación superior a la de la UE y un elevado endeudamiento de las familias. «Al Gobierno se le han ido las cosas de las manos, está desbordado por los acontecimientos y no sabe qué hacer», denunció Rajoy y aconsejó al Ejecutivo que acepte su ayuda y aplique las medidas que le ofreció el PP para superar la crisis. Defendió sus iniciativas para ayudar a las familias a pagar la hipoteca, a las Pymes con la reducción del impuesto de Sociedades, limitar las subidas del recibo de la luz y potenciar la contratación indefinida. Pero, sobre todo, el PP apuesta por un ajuste del gasto público y que «el Gobierno se apriete el cinturón como hacen las familias y las empresas». Propuso, no obstante, por mantener el gasto social e incluso aumentarlo para educación, sanidad y dependencia; sostener la inversión productiva y contener el resto.