Bermejo pide al Poder Judicial altura de miras en el caso del juez Tirados
El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, ha confiado en que el nuevo Consejo General del Poder Judicial examine «con altura de miras» lo ocurrido en el caso de la niña Mari Luz Cortés y supere una decisión «no precisamente loable» de los anteriores vocales, que solo impusieron al juez una multa. En una rueda de prensa para presentar el proyecto de presupuestos en materia de Justicia para 2009, el ministro se ha referido así al examen que el nuevo CGPJ debe hacer del recurso que la Fiscalía presentó contra la sanción que el Poder Judicial impuso al juez del caso, Rafael Tirado, consistente en una multa de 1.500 euros. Bermejo ha mostrado su confianza en que los nuevos vocales examinen la dimensión de lo ocurrido, en cuanto al grado de negligencia que se ha producido, las circunstancias que han concurrido, las consecuencias y «el daño a personas y a las propias instituciones». Respecto a las declaraciones de la vicepresidenta Fernández de la Vega, sobre que espera que el CGPJ imponga tres años de suspensión al juez Tirado, el ministro ha señalado que es una opinión, pero que «no es solo de la vicepresidenta». Para el titular de Justicia, hay que superar lo que «no ha sido una decisión precisamente loable» del Consejo del Poder Judicial. Bermejo ha considerado que no se puede hablar ni mucho menos de desproporción entre esta sanción al juez y la impuesta por el Ministerio de dos años de suspensión de empleo y sueldo a Juana Gálvez, la secretaria judicial del Juzgado de Sevilla por su actuación en el caso. Según el ministro, no se habría abierto ese debate si en vez de una sanción de 1.500 euros, «que muchos consideran una provocación más que otra cosa» se le hubiera impuesto al juez la que pedía el fiscal de suspensión durante 3 años. El Ministerio ha entendido que hay «razones sobradas» en los hechos probados para considerar que la sanción mínima que pedía la instructora del expediente a la secretaria judicial no era adecuada.