Los arrestados en la redada tienen antecedentes policiales y penales por colaborar con ETA
Francia golpea el aparato financiero de Batasuna con nueve detenciones
Antxon culpa del asesinato de Pertur a los «servicios de inteligencia» españoles

En el bar Aita Semeak de Bayona fueron detenidas dos personas
La policía francesa desató ayer una redada contra presuntos miembros del aparato de financiación de Batasuna, filial política de ETA ilegalizada en España en marzo de 2003 pero que en el país galo puede actuar de manera legal. La operación, ordenada por la juez antiterrorista de París Laurence le Vert, se cerró con nueve detenidos, según Askatasuna, organización de apoyo a los presos etarras. Los arrestados estarían relacionados con bares y establecimientos hosteleros asociados a la izquierda abertzale ubicados en el País Vasco francés, desde los que se podría estar allegando fondos a la organización Irrintzi, considerada la organización juvenil batasuna. Según Askatasuna, organización de apoyo a los presos de ETA, la policía arrestó de madrugada en Biarritz al dirigente de Batasuna en Francia Zigor Goieaskoetxea; en Anglet a Luis Barriola; en Lekuine a Ortzi Idoate y Jerónimo Prieto; en Ascain a Gorka Haritzaga; en Hendaya a Sthepane Blondel, mientras que en Hasparren fueron detenidos Matias Urretxu y su esposa Karmele Thomen. La mayoría tiene antecedentes policiales y penales. Horas más tarde, también en Hasparren, fue arrestado el ex miembro de ETA Jon Irazola Mendicute. La policía, apoyada por los servicios antiterroristas franceses, registró sus respectivos domicilios, donde se incautaron de diversa documentación, sobre todo aquella relacionada con cuentas bancarias y actividades económicas. Después, los detenidos fueron trasladados a la comisaría de Bayona, donde comenzaron a ser interrogados. La operación es consecuencia de una investigación sobre la financiación de varias herrikotabernas, entre ellas el bar Xilko de Bayona, que fue cerrado por orden de la Prefectura como consecuencia de unos incidentes registrados el pasado mes de agosto. Por otra parte, Eugenio Etxebeste Antxon, el que fuera número dos de ETA en los años ochenta, aseguró ayer que el asesinato de su compañero Eduardo Moreno Bergaretxe Pertur, fue obra de los «servicios de inteligencia» españoles para provocar un «ajuste de cuentas» en el seno de la banda. El ex dirigente etarra, que ayer declaró ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andréu, que investiga la desaparición de Pertur, dijo tener «fe absoluta» en que ETA no fue quien asesinó al activista, enfrentado con la cúpula terrorista por su apoyo al abandono de las armas. A las puertas del tribunal, Antxon insistió en que ni los polis-milis, a los que él mismo pertenecía, ni los comandos especiales (Bereziak) de ETA «tienen nada que ver» con la desaparición de Pertur el 23 de julio de 1976 en la localidad gala de San Juan de Luz.