Los vecinos de Sant Boi abarrotaron un pabellón para despedir a los cuatro niños

El funeral por las cuatro víctimas paralizó la vida en la localidad barcelonesa
barcelona
Duelo y consternación en Sant Boi de Llobregat. Unas dos mil quinientas personas abarrotaron este lunes el pabellón municipal de deportes La Parellada, habilitado como templo religioso, para despedir a Xavi, Mario, Eric y Joel, los cuatro niños que murieron el sábado por culpa del hundimiento de un campo de béisbol. El funeral fue especialmente emotivo y nadie en la localidad barcelonesa quiso perderse la oportunidad de dar su último adiós a los cuatro pequeños. La asistencia fue tan masiva que hubo gente que incluso tuvo que quedarse fuera del polideportivo, lo que provocó algunas protestas por la mala organización. El funeral, oficiado por el obispo de Sant Feliu de Llobregat, Agustí Cortés, dejó la imagen de cuatro familias destrozadas y la de un pueblo dispuesto a darles toda su ayuda.