Secretarios judiciales y Gobierno se alían frente a los jueces huelguistas
madrid
Las asociaciones profesionales de secretarios judiciales están en contra de la convocatoria de huelga que defiende un sector minoritario de la judicatura. Así se lo hicieron saber ayer al ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, con el que se reunieron por espacio de cuatro horas y al que transmitieron un mensaje de contrariedad con el paro judicial coincidente con el que días atrás han lanzado otros colectivos del mundo de la justicia, como abogados, fiscales o procuradores.
Superado ya el malestar que provocó entre los secretarios judiciales la suspensión impuesta a la funcionaria del caso Mari Luz, que acabó con la convocatoria de un paro el pasado 21 de octubre, las asociaciones salieron de la entrevista «razonablemente satisfechas» con el nuevo papel que les concede el Gobierno en la futura oficina judicial, cuya reforma será aprobada por el Congreso en el mes de junio con la intención de que entre en vigor, al menos en parte, el 1 de julio, según confirmaron fuentes del grupo socialista.
El ministro recordó que los secretarios judiciales descargarán de tareas a los jueces y asumirán competencias de «impulso procesal». Puntualizó que seguirán cumpliendo el cometido de dar fe pública en los juicios, pese a que todas las vistas serán grabadas, y explicó que, al igual que los jueces, tendrán acceso a los nuevos sistemas de gestión procesal que llegan con las modernas tecnologías. La fecha límite para su implantación, reiteró, es el próximo 31 diciembre.
Pero el punto más conflictico que introduce la nueva oficina judicial, por el cual los jueces han montado en cólera, es la facultad atribuida a los secretarios judiciales para que señalen la agenda de vistas. Si había alguna duda, Fernández Bermejo defendió ante las asociaciones esta posibilidad y señaló que no se trata de una «disputa corporativa» entre dos colectivos, sino de «algo más serio» que debe resolver el Parlamento, en donde se encuentra ahora la reforma procesal.
Entre las asociaciones de secretario judiciales existe cierto malestar por la reacción que han tenido los jueces ante este asunto, ya que, dicen, ponen en tela de juicio sus capacidades profesionales. Alegan que la nueva agenda de señalamientos transforma los tradicionales «criterios personalistas» en la fijación de vistas por otros más «objetivos y generalistas». Y ponen como ejemplo los «juicios rápidos», que son controlados desde que se crearon por una agenda electrónica, sin intervención de jueces ni magistrados.