El vicepresidente del CGPJ acusa al juez de prevaricación si no se inhibe del caso Gürtel
Jueces progresistas exigen a De Rosa que se retracte sobre Garzón o dimita
Los interrogatorios a imputados en la trama de corrupción del PP continuarán hoy
El vicepresidente del CGPJ, Fernando de Rosa
efe | madrid
Los jueces y fiscales progresistas consideraron ayer domingo que si el vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial, Fernando de Rosa, no se retracta de sus declaraciones sobre el juez Baltasar Garzón y su investigación del caso «Gürtel», quedará inhabilitado para ejercer su cargo.
La asociación Jueces para la Democracia (JpD) y la Unión Progresista de Fiscales (UPF) han criticado hoy en un comunicado estas manifestaciones que, además, serán analizadas la próxima semana en las reuniones que la Comisión Permanente y el pleno del Poder Judicial celebrarán los próximos martes y jueves, respectivamente.
En unas declaraciones a la Televisión Valenciana, De Rosa aseguró que Baltasar Garzón «podría pasar una línea roja que es muy importante, la prevaricación», en caso de que hubiera aforados en el caso «Gürtel» y no se inhibiera, en referencia a la investigación sobre una supuesta trama de corrupción en la que podrían estar implicados cargos del PP.
Para JpD, la «injerencia» de De Rosa es «doblemente grave» por lo que tiene de incumplimiento de su obligación institucional de defensa de la independencia judicial y por el «claro posicionamiento partidista» de quien ha sido hasta hace unos meses consejero de Justicia del gobierno valenciano del PP.
La asociación de jueces progresistas ha rechazado lo que considera una «agresión» a la independencia del poder judicial, como principio fundamental del Estado democrático de Derecho, por parte de De Rosa y le ha reclamado que se retracte públicamente.
En caso contrario -”ha añadido JpD-” Fernando de Rosa «quedaría ética e institucionalmente inhabilitado para ejercer dicho cargo, con lo que debería presentar inmediatamente su dimisión».
Por su parte, la UPF cree que estas declaraciones son «como mínimo veladamente amenazadoras» y revelan «una inequívoca intención de interferir indebidamente en el curso normal» del procedimiento judicial, por lo que constituyen «un gravísimo ataque» a la independencia judicial.
Según los fiscales progresistas, De Rosa ha antepuesto sus «servidumbres partidistas» al cumplimiento de sus obligaciones constitucionales, lo cual «le inhabilita a todas luces» para continuar en el cargo.
Los interrogatorios en el caso «Gürtel» prosiguen hoy con la toma de declaración a otros cinco imputados, entre ellos José Javier Nombela, el que fuera asesor del presidente de la Junta de Distrito de Moncloa y al que el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, cesó el viernes a causa de esta imputación.
Garzón dirigirá estos interrogatorios de incorporarse hoy al trabajo tras sufrir el pasado viernes una crisis de ansiedad que le mantuvo cerca de 24 horas hospitalizado.