Diario de León

El cómplice de 15 años del crimen de Marta asegura ahora que se lo inventó todo por la presión policial

Policías de menores llevan a Javier G.M. ante el juez

Policías de menores llevan a Javier G.M. ante el juez

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

efe | sevilla

El chico de 15 años internado como presunto cómplice de la muerte y desaparición de Marta del Castillo se ha desdicho de todas sus imputaciones a los otros tres acusados y ha dicho que se inventó todo por presión de la Policía y que contó lo que había oído por televisión. En una comparecencia de 40 minutos ante el juez de instrucción 4 de Sevilla, el menor Javier G.M. afirmño ayer que todo lo declarado hasta ahora es mentira, y que la noche del crimen, el pasado 24 de enero, estuvo en un botellón juvenil con sus compañeros de instituto, lo mismo que dijo a la policía en la primera ronda de declaraciones de los amigos de Marta del Castillo.

Fuentes del caso han informado de que el menor ha desmentido explícitamente haber estado en el piso de la calle León XIII de Sevilla donde murió Marta y haber colaborado en tirar el cuerpo al Guadalquivir, y ha afirmado que «se inventó» todo según lo que había oído en televisión, por amenazas de la Policía contra él mismo y su familia.

Por su parte, el autor confeso del crimen, Miguel C.D., de 19 años, ha confirmado al juez sus declaraciones anteriores en el sentido de que golpeó a Marta en una discusión y luego sus amigos Samuel B.P., de 19 años, y Javier G.M. sacaron el cuerpo del piso y lo trasladaron en el coche de la madre de este último hasta el puente sobre el Guadalquivir desde donde lo tiraron.

Hasta ahora, el menor de edad había dicho al juez que la noche del crimen estuvo en el piso de León XIII y que trasladó el cuerpo de Marta junto con Samuel, en una declaración en la que además implicó a Francisco Javier D.M., hermano mayor de Miguel también encarcelado, del que dijo que le amenazó si no colaboraba. El juez ha intentado aclarar las contradicciones entre las declaraciones de ambos jóvenes pero Miguel C.D., que llegó a llorar, mantuvo su versión.

tracking