Inician las inspecciones en la hostelería para que se cumpla la norma lingüística
barcelona
Veinticinco inspectores de la administración catalana llevarán a cabo esta semana 500 reconocimientos en bares, restaurantes y hoteles de zonas turísticas de Cataluña, con el objetivo de verificar si cumplen la ley de política lingüística. Esta norma obliga a rotular al menos en catalán, tanto las cartas o los menús como las listas de precios, y exige que una persona de la plantilla sea capaz de atender en lengua catalana a los clientes.
En una primera fase, durante tres meses, los inspectores de la Dirección General de Turismo se limitarán a tomar nota y a informar a aquellos establecimientos que infrinjan la norma. En cambio, en la siguiente etapa, a partir del verano, los locales de hostelería que no cumplan la ley serán sancionados con multas de entre 300 y 600 euros por cada infracción.